domingo, 11 de abril de 2010

Cabreado

La verdad es que los motivos para estar enfadado son muchos. Desde la Iglesia, que en estos momentos es incapaz de reconocer las felonías cometidas por un buen número de sus representantes y el dolor que han causado. Pasando por los políticos, en este caso en España, aunque me imagino que extensible a otras regiones, que no quieren arreglar la situación económica tan complicada que vivimos. O los dirigentes dirigentes de los medios de comunicación, que han perdido su ecuanimidad y el norte, todo en aras de una mayor audiencia.
¿Que pasaría si los altos miembros de la iglesia sintieran en carne propia la misma humillación que algunos de sus representantes han infligido a muchos inocentes? ¿Qué ocurriría si los actuales dirigentes políticos se fueran a la ruina y dejaran de cobrar? ¿A quién acusarán los medios de comunicación cuando sus propios hijos o familiares actúen en su propia casa de la misma manera que lo hacen ciertos personajillos en sus programas de máxima audiencia? De verdad, es que hay que darles a probar de su misma medicina.

jueves, 1 de abril de 2010

Amanece que no es poco


Tras la hibernación , me desperezo y empiezo a poner los músculos en marcha, incluso siento cómo se mueven las dos neuronas que ocupan mi cerebro. El despertar es lento pero seguro. Otra vez, otra época más me espera.

Miro a mi alrededor y veo mi cueva hecha un desastre, tal cual la dejé en el momento de caer en el gran sueño. En breve daré una vuelta por mi ciudad y viajaré por el mundo. Seguramente me he perdido cosas durante este tiempo pero sé que las importantes las recuperaré poco a poco. Con un año más de experiencia, se que intentaré utilizar mejor las energías disponibles, rechazaré aquellas cosas que no son indispensables y así dedicaré el esfuerzo necesario a lo imprescindible. El resto de energías, si quedan, serán para disfrutar.

Poco a poco voy a ir calentando motores, recuperándome del letargo. La forma no cambiará, pero el fondo sí. Es necesario. Por mi bien.

Pd- Por supuesto, lo de los relatos de género negro, sigue.