jueves, 1 de abril de 2010

Amanece que no es poco


Tras la hibernación , me desperezo y empiezo a poner los músculos en marcha, incluso siento cómo se mueven las dos neuronas que ocupan mi cerebro. El despertar es lento pero seguro. Otra vez, otra época más me espera.

Miro a mi alrededor y veo mi cueva hecha un desastre, tal cual la dejé en el momento de caer en el gran sueño. En breve daré una vuelta por mi ciudad y viajaré por el mundo. Seguramente me he perdido cosas durante este tiempo pero sé que las importantes las recuperaré poco a poco. Con un año más de experiencia, se que intentaré utilizar mejor las energías disponibles, rechazaré aquellas cosas que no son indispensables y así dedicaré el esfuerzo necesario a lo imprescindible. El resto de energías, si quedan, serán para disfrutar.

Poco a poco voy a ir calentando motores, recuperándome del letargo. La forma no cambiará, pero el fondo sí. Es necesario. Por mi bien.

Pd- Por supuesto, lo de los relatos de género negro, sigue.

9 comentarios:

Emilio dijo...

Pues es una gran alegría tu regreso. No hubiera querido ser el primero, por eso del niño en el bautizo, etc. etc. en darte la bienvenida a tu propia plataforma...pero he visto mi foto un poco más abajo - un poco lúgubre esa fotillo, por cierto - y me he dicho...1 de abril, vida nueva y...alguien tiene que ser el primero...además, en el espacio temporal transcurrido mientras tecleo igual se cuela algún comentario más...Lo dicho, Javier, te has hartado de jugar al frontenis...pero tú eres un jugador muy culto y con muchas facetas...Un escritor deportista siempre vuelve a la competición. Se te echaba de menos, de verdad. Un fuerte abrazo.

Port

Lola Montalvo dijo...

Creo que la brevedad en mi caso será una enorme virtud: bienvenido!
Besos miles

Manuel dijo...

Querido Javier, tu sabrás donde pasas los inviernos. Si amaneces, bueno es que ya lo hagas, porque aqui se te echaba de menos.

Seguimos en la brecha y yo espero que todo te vaya bien.

Un abrazo.

Pilar dijo...

Javieer!!
Contenta con tu vuelta te dejo un beso y un "Hola!!", te echaba de menos.
Muaa

Santiago solano dijo...

Bueno, amigo Javier.
Tomamos café y nos ponemos en marcha, que queda mucho por hacer.
Un abrazo

Mari Carmen Azcona dijo...

Tras una época de letargo, de componer y recomponer células, órganos y sentidos, el que amanezca es mucho. Con la claridad del día llega el despertar, a la vida, de nuestra geografía, nuestras gentes...y de nosotros mismos.

Me alegro de que estés de vuelta.
Un abrazo.

Rosa dijo...

Feliz regreso a este mundo “desbarataó” y con grandes dosis de estrechez para gente sincera y bondadosa como tú.

Deseo que el sueño haya sido gratificante y tus neuronas se hayan fortalecido para enfrentarte a él con la misma fuerza, con la misma alegría, con la misma paciencia de siempre.

Por este lado, se te echaba mucho de menos y aunque conscientes de tu vuelta, nos ha servido para pensar –a veces va bien, ya sabes-.

Permíteme solo una sugerencia en el reparto de energía: disfruta primero, por si acaso lo “imprescindible” se te lleva la mayor.

Bienvenido querido amigo. Es un placer compartir este lío contigo.

Alicia dijo...

Javier, me sumo a la aclamación popular por tu vuelta.
Andaba yo pensando que tú no eres de los que huyen así que este letargo del que hablas igual es del como el del camaleón. Me explico. Los camaleones cuando baja la temperatura se mantienen quietos en un estado de mínimo consumo de energía. Acaso este invierno tan frio te ha mantenido en la reserva. Aunque bien pensado igual queda la alternativa de que hayas estado huyendo a territorios más cálidos. Sea como fuere me alegra encontrar de nuevo la puerta de tu casa abierta.

Besarkadatxu bat

Javier dijo...

Gracias a todos por la acogida. Es un placer saber que estáis por aquí. Ahora vamos a ver hasta dónde da de sí mi pluma. Espero que lejos.
Un beso para todos.