jueves, 7 de enero de 2010



Durante esta ausencia escritora, rodeado de ruidos de fiesta, me he dedicado a leer. Por motivos que más adelante iréis comprendiendo, ha caído de nuevo en mis manos el libro Dioses, Tumbas y Sabios de C.W.Ceram. Lo leí hace muchos, muchísimos años.
Esta relectura me ha dejado con dos sensaciones tal vez contradictorias pero interesantes. La parte mala es que no me acordaba de nada. Así que empiezo a pensar en la cantidad de tiempo dilapidada en lecturas. Pero también es cierto que sólo recuerdo que me dejó con buen sabor de boca. Tal vez por ello he repetido. Pero esta vez ha sido distinto. Creo que me ha animado a investigar más, a saborear más las posibilidades que abre su lectura. De entrada, le voy a pegar una segunda vuelta pero con internet en las manos. Este libro, abre unas posibilidades de conocimiento enormes, gracias a que podré ver en imágenes, vídeos y textos todo lo que en el libro se comenta. Y me lo tomo como una gran aventura, como un gran reto: el conocimiento y el saber.
Así que esta fusión de viejas lecturas, más el parón del ordenador, creo que es es una nueva oportunidad que se me brinda. Espero aprovecharla bien y contárosla con detalle.
En un par de días ya vuelvo con ordenador propio en las manos.
Pd.- Un éxito hace que un millón de personas intenten una nueva a ventura capaz de llevarles a un solo triunfo. Paradójico ¿no?

18 comentarios:

Alicia dijo...

Es curioso, Javier que te dispongas a llevar a cabo una aventura similar a la que se relata en el libro.

Tú en vez de desafiar los calores del desierto, atravesar territorios inhabitados, desafiar escarpados barrancos o sumergirse en bibliotecas de libros con códigos ilegibles, lo haces en plan moderno, es decir YouTube, google… a golpe de tecla. Buena manera de retomar el ordenador.

Si lo piensas bien es un círculo.
La falta de ordenador te abre la posibilidad de releer un libro en el que se buscaba desvelar los misterios del pasado. A raíz de esto, con el uso de las nuevas tecnologías, buscaras los misterios que se esconden en dicho libro.

Bueno que se te ha echado de menos y que espero que de esa aventura que apunta emocionante, por la ilusión que se lee entre líneas, nos pases los correspondientes informes.

Un abrazo

Alejandro dijo...

Buen libro, Javier. Lo conozco. Me ha pasado un poco a como a tí. Lo leí hace muchos, muchos años. Aunque los detalles de su contenido se pierden en el recuerdo, deja un poso de regusto que invita a repetir. Algo Parecido me ocurre con otro de la misma época: La gran aventura del mundo.
Me alegro que pronto tengas tu ordenador, verás que desorden, sobre todo de lecturas y tiempos no encontrados.

Un abrazo y feliz año.

Manuel dijo...

Querido Javier: ¡bienvenido al mundo del conocimiento!.

Sigo creyendo que nos debemos una visita, tanto da en qué dirección, para permitirnos algunas noches de charla, sin prisas.

De momento: bienvenido.

Javier dijo...

Estimada Alicia, en fecto, estos tiempos modernos tienen ciertas ventajas. Te permiten realizar viajes imaginarios con mayor profundidad que antes. No todos somos Manuel y sus aventuras. Y más que de un circulo preferiría hablar de una espiral ascendente y sin fin a ser posible. Os iré contando, ya sabes que no callo ni debajo del agua.
Un beso

Javier dijo...

Alejandor, guardo tu consejo para leer el libro que mencionas. Seguro que en esta aventura iniciática me lo voy a encontrar. En cuanto al ordenar, pues estoy en un vivo sin vivir en mí. Tengo ganas de tirármelo a la cara para ver que ha quedado de mi etapa anterior y así poder comenzar un nuevo rumbo.
Un fuerte abrazo

Javier dijo...

Manuel,si no pasa nada, nos vemos en breve. Te contaré mis novedades, que no son pocas, y caerán esas birras prometidas.
Un abrazo

Pd.- ¿Para cuando nos jubilamos y así poder hacer todo lo que nos apetece?

Alicia dijo...

Javier, efectivamente corrijo lo del círculo.

Me gusta más la propuesta tuya de espiral. Añado el detalle de que sea de tipo Expandido, es decir que se vaya abriendo según se aleja del centro, tú elegirás el radio inicial de la misma y los sucesivos incrementos. Según adivino no valdría una que no lo fuese, cuyo espacio regular es siempre el mismo.

Sólo te deseo, que si hay algún inconveniente en el viaje, retornes al centro de la espiral a recargar energías. Ese es el mágico lugar dónde aguardaran todos los conocimientos y afectos que hayas ido generando por el camino ¡Era por añadir un toque poético!

Besarkadatxu bat

Valeriano Franco dijo...

Tu comentario me ha recordado aquello que Menéndez y Pelayo, ya muy mayor, dijo:"Qué pena, tener que morir cuando me queda tanto por leer". Querido Javier: Yo creo que cuando uno lee, sea lo que sea, aunque no lo recuerde, queda ahí, en el subconsciente. Con todo ese bagaje se va conformando la personalidad de uno y el discurrir y razonar está envuelto de todo ese entramado. No se dilapida nada al leer. El problema es volver a disfrutarlo cuando lo recuerdas. A mí me desespera no tener tiempo para hacer y disfrutar de todo lo que quisiera hacer: Crear, leer, viajar, relacionarme, etc., etc. y ver cómo el reloj va acercando el final. Cuando estudiaba el Bachillerato en un Colegio de curas representamos la obra “El Divino Impaciente”. Recuerdo unos versos que decían exactamente: " No hay virtud más eminente que el hacer sencillamente lo que tenemos que hacer, me llamó la atención y la recurdo con todo detalle ¿?.
Tal vez por ahí vayan los tiros: Hacer bien lo que se haga.
Un abrazo
Valeriano

Emilio dijo...

El ordenador es un instrumento de conocimiento y de unión. Nos permite estar sólos y acompañados a la vez. Evita esperas. Nos deja espacio para nosotros y los otros. Sólo hay que tenerlo un poco a raya para que él dependa de nosotros, no nosotros de él. Pasa un poco como con el teléfono. Para algunas personas es un medio, para otras, un fin. Con una diferencia: yo creo que el teléfono es un instrumento invasivo, que nos rompe las secuencias temporales y los ritmos vitales, mientras que el ordenador, para los que escribimos, es un aparato más dócil. Valgan estas digresiones para darte un abrazo y que recuperes todo el almacén, que eso si que es importante: es parte de nuestra vida.

Anónimo dijo...

Hola Javier: A mí también me gusta volver a leer libros que en su lectura inicial me produjeron buenas sensaciones. Me pasa igual con las películas; siempre repito, si en su día no me dejaron indiferente. Si algo nos parece bello, ¿por qué no volver a contemplarlo?

Espero que Los Reyes Magos te hayan arreglado el ordenador o te hayan regalado uno nuevo; ya sabes, yo se lo recordé en mi carta.
Un beso.
Mila

Javier dijo...

Hola Alicia, me encanta este análisis matemático-científico que haces coloreado con un toque poético. En efecto, siempre mirando al centro pues ya sabes que todos tenemos cuatro principios básicos que nos definen y nos sirven de base para montar una, a veces compleja, estructura personal.

Javier dijo...

Estimado Valeriano:
En efecto, hacer. Esa es la cuestión. Con ilusión, con ganas, con empuje, disfrutando cada momento. Otra cosa es si todo eso sale un poco mejor o peor. Pero, desde luego, no olvidar, intentar mejorar, asentar, renovar, etc,etc. Tienes más razón que un santo. Está bien que no se nos olvide que nosotros no pasamos de la vida sino que paseamos por ella.
Un abrazo

Javier dijo...

Estimado Sr. Porta, en efecto todos los inventos actuales pueden ser bien o mal utilizados. Incluso nosotros, desde Escritores en Red, hemos tenido qeu irnos renovando y dejando atrás algunos medios que no eran los adecuados. Pero eso sí, utilizar con sabiduría lo que el conocimiento humano nos da, es un privilegio y una fuente de satisfacciones.
Es bastante posible que en este parón haya perdido cosas. Pero si es así, será que no son importantes. Le veo por aquí, y por tanto no le he perdido.
Un admirado saludo

Javier dijo...

Estimada Mila:
Escritores en red me ha demostrado que está plagado de meigas, brujos/as y adivinos/as. De verdad que tengo pruebas. Y además, con influencias en el más allá. En efecto, tu carta a los reyes magos ha surtido efecto y en breve tendré nuevo ordenador. ¿Se puede pedir mejor compañía?

Nelken Rot dijo...

Aaaaaah! qué buen libro. Me lo leí cuando tenía 13 años y estaba decidida a ser arqueóloga. Menuda lié este verano porque aunque viajé a Creta no fuimos a ver Knossos. Es un libro de aventuras, mitología, curiosidad por lo desconocido, apuesta por la intuición, es fantástico. Mi gusto por la mitología creo que se forjó y afianzó gracias a la lectura de ese libro, que retomé hace unos años, pero que resultó estar escrito en una letra muy pequeña que ya no leo bien, (parezco la abuela cebolleta, jeje). Anímate a ilustrarnos tus aventuras y recorridos por internet y Dioses, Tumbas y Sabios. Qué feliz coincidencia. Suerte en tu nueva casa.

Mari Carmen Azcona dijo...

Javier, tenía pensado el comentario que te iba a dejar, hasta que lo he visto reflejado en el de Nelken.
Yo también quise ser arqueóloga tras leer este libro. Tengo el libro guardado con gran cariño, me impresionó entonces con las fotografías, planos, con el misterio implícito en cada hoja que te empuja a buscar respuestas y a confirmar qué hay de cierto.
A mí me fascina sobre todo la cultura egipcia, recuerdo que incluso compré un libro que te enseñaba a leer los jeroglíficos, incauta de mí ja, ja, pensar que con leer un libro sería capaz de desentrañar todos los misterios, la inocencia de la edad.
Te entiendo perfectamente, ahora tienes una gran herramienta en tus manos. Disfruta descubriendo y aprendiendo.
Un abrazo.

Javier dijo...

Estimada Nelken:

Ya imaginaba yo ese espíritu aventurero desde que te atreviste a venir con nosotros. Tendremos tiempo para charlar sobre los Dioses y los Sabios. Dejaremos el descubrimiento de las Tumbas para otros, que aún nos queda mucho por trajinar por aquí.
Un beso

Javier dijo...

Hola Mari Carmen:

Los caminos del Señor son inescrutables y al final se da el encuentro de almas afines. Verás que hay que pensar en las meigas cuando entre un millón de bloguers vienes a parar a un grupo de amigos con aficiones comunes. Luego dicen que el mundo es grande... (Bueno, algunos dicen que es Alá).
Besos