domingo, 25 de octubre de 2009

Virus A


Vuelvo, poco a poco, ahí va.


VIRUS A


Respiró tranquilo. En el diario televisivo de máxima audiencia anuncian que la campaña de vacunación contra el virus A ha comenzado.
Vio como la gente, formando largas, agrupadas y ordenadas colas, esperaban su turno con paciencia y sin angustia. Todos recibirían su antídoto. En unos quince días la población se habría inyectado la ansiada vacuna. Esta vez sin errores.
Sintió un breve escalofrío al pensar en el error cometido veinte años atrás con el Sida. Entonces provocaron la enfermedad, alertaron a la población, se exigieron unas normas morales rígidas, se sembró el miedo y luego, cuando trataron de sujetar ese caballo desbocado no pudieron. Los científicos incumplieron su compromiso. Ellos tenían que haber encontrado rápidamente un remedio. Creían haberlo hecho. Pero pronto se dieron cuenta de que el Sida no tenía curación rápida. Ya era tarde. Murió mucha gente y no se alcanzó el objetivo. Aquel error se sigue pagando hoy en día con millones de muertos y con un coste ingente de medios materiales y humanos.
Pero aprendieron. El proceso se cambió para esta ocasión. La decisión fue que no se crearía una enfermedad artificial.


Revisó de nuevo el informe que durante los últimos cinco meses le acompañó a todas partes. Tanto por ser secreto como por la necesidad de no olvidar su contenido bajo ninguna circunstancia. Las pautas a seguir eran claras y debían cumplirse al pie de la letra. Allí estaban las firmas de los más altos mandatarios mundiales, todos. Ese documento era la prueba fehaciente de su conformidad. Sin excepciones.
Releyó las primeras páginas aunque casi las sabía de memoria. En el se decía que el mundo civilizado estaba cerca de la autoextinción. Pero no por el denostado cambio climático ni por una guerra local más o menos sino porque el nivel de violencia de las sociedades modernas era incontrolable. Los índices estaban desatados, los asesinatos ocurrían cada vez con mayor frecuencia y la agresividad iba en aumento. Antes, unas palabras fuertes o unos empujones podían cerrar la discusión. Ahora asomaban las pistolas o las armas blancas refulgían con todo su esplendor. Sin miedo a la autoridad, vuelve de nuevo la ley del más fuerte. Impera Talión: “Ojo por ojo y diente por diente”


Entre los mandatarios del G-20 se decidió poner remedio a esta situación. Ya no cabía más ley porque la legislación no daba más de sí. Las medidas represoras dejaban de dar resultados por muy estrictas que fueran. Decidieron actuar. Acordaron invertir en investigación y detectar las raíces del mal. El resultado fue que para el 40 % de la población la violencia tiene un componente genético, y que la administración de fluoxetina reducía los niveles de serotonina (neurotransmisor cerebral) hasta niveles adecuados. Este remedio no servía para las personas de máxima violencia, pero para esos reservaban las cárceles.
Entre el resto de población, la reducción de un 10% del nivel de agresividad llevaría las estadísticas a 50 años atrás, suficiente para la gobernabilidad de un país.

Por eso decidieron administrar Fluoxetina a toda la población. La excusa, la existencia de un virus al que llamaron gripe A. La mentira era muy fácil de difundir. Todos los medios de comunicación se concentraron el número de muertos en todo el mundo, casi con nombres y apellidos. No los porcentajes, que quedaban ajenos y lejanos al entender de la población. Decidieron hacer especial hincapié en un país. Así el miedo sería real, cercano, posible. Paralizaron ese país. Acordaron que cualquier muerte que se produjera allí por causas no definidas, se atribuiría al Virus A. Bombardearon con imágenes de los familiares, contaron sus vidas, alertaron en titulares sobre esta ficticia pandemia. Doscientos muertos en dos meses fue suficiente.
Hoy comienza la vacunación La población demanda el remedio. Hay que prevenir una segunda dosis de la vacuna. Empezamos por las madres gestantes, los mayores y los cuerpos de seguridad y funcionarios públicos. Estos últimos nos ayudarán a estabilizar la situación En tres meses tendremos resultados.

15 comentarios:

Santiago Solano dijo...

Yo ya te he leído.
Ahora sé para qué quería Sol Serrano tanta oxitocina.
Un abrazo.
Santiago Solano

Alicia dijo...

Javier, voy a aportar a tu relato lo que ha supuesto para los institutos del Pais Vasco esta gripe A.
Nos han puesto en marcha un protocolo especial.

Para que os hagaís una idea Consejería de Educación ha abierto una aplicación dónde diariamente, habéis leido bien diariamente, tenemos que introducir el número de alumn@s, profesor@s y personal no docente que ha faltado a clase, de momento, sin importar la causa.
A lo anterior hay que añadir el control de las veces que el alumnado, sobre todo el de comedor, se tiene que lavar las manos. El qué cuando una persona de la comunidad educativa presenta fiebre de 39º, se debe de quedar siete días en casa aunque sea gripe normal...No quiero ser pesada con todo el protocolo pero algunas pequeñas industrias-jabones de manos sin agua, empresas desinfectantes, distribuidoras de contenedores higiénicos para papel de secar manos,fabricantes de servilletas humedecidas, laboratorios farmaceúticos...-salvarán la crisis con los "por si acaso" iniciales.

Dentro de tres meses veremos.

Besarkadatxu bat

Soledad Serrano dijo...

Querido Javier: circula un vídeo que explica cómo nos quieren matar con la vacunita. Yo he empezado por vacunarme contra la estupidez, la envidia cochina, los políticos de vía estrecha, es decir, todos, los ideólogos vacío de ideas... En fin, no te cuento de cuántas cosas me estoy vacunando para que no te dé envidia. Chato, te abrazo virtual hasta el día en que te pueda dar un achuchón de los de te lo juro por mi madre. Enrique lo permite, no te preocupes, que ya le estoy yo dando litros de oxitocina. Besos, Sol

Anónimo dijo...

Hola Javier, ¡ya era hora de que se te viera por aquí! Creo que no debemos obsesionarnos ni con la gripe A, ni con nada. Estoy con Soledad: me vacuno, a diario, contra la estupidez; no olvidemos que un estúpido puede ser más nocivo que un cargamento de malvados.

Javier, he leído el comentario que me has hecho (aunque un poco tarde, estás perdonado) en LA TELARAÑA, y no puedes imaginarte las carcajadas que me han producido tus palabras. Gracias por ser tan divertido.

Un besito.

Mila

Manuel dijo...

Me encanta, Javier, que te me unas como fiel seguidor de la "teoría de la Conspiración".

Tendrán que inventar una versión "B" de tu verídica historia, en la que resuelvan qué hacer con los recalcitrantes que no pasen por el aro, ni por el "A" ni por el "Z".

Creo que cuando nos encierren en las alcantarillas, nos vamos a encontrar a muchos amigos...

Un abrazo entrañable.

Rosa dijo...

¡Ves como no podemos estar sin ti Javier!.

A punto he estado de vacunarme de la gripe tradicional, para prepararme para la gripe A y ya de paso hacerme un recordatorio de la de la tosferina, tuberculosis, triple vírica y hasta la viruela –que me destrozó el muslo hace algunos años- por si acaso.

Menos mal que te he leído a tiempo de salvarme y sobre todo a tiempo de no enfermar de añoranza por tu falta.

Gracias por volver… Eso me da la vida que algunos se empeñan en poner en peligro.

Un beso

Anónimo dijo...

Odio las vacunas. Nunca me he puesto una y todavía estoy vivo. Bueno, de pequeño y eso. Y si voy a Africa, la del paludismo.
En todo caso haré siempre lo que mi médico, el Dr. Martinez-Carrasco, de Murcia, me diga. Aunque sea a distancia.
Abrazos.

Port

Javier dijo...

Santiago, como he comentado en otros post hay veces que la energía del mundo nos hace vibrar en la misma dirección.
Un abrazo

Javier dijo...

Alicia, gracias por tu informe. Sólo el tiempo dará y quitará razones. Yo todo esto lo veo un poco excesivo pero...Doctores tiene la Iglesia.
Un beso y gracias por venir.

Javier dijo...

¡Por eso me dicen todos que eres la mujer perfecta y me hablan tan bien de tí! Nos vemos en Madrid.
Un beso

Javier dijo...

Mila, a ver si después de leer Cena Perfecta, sigues teniendome aprecio. Por supuesto, yo a tí sí.
Gracias por el detalle.
Un beso

Javier dijo...

Cuando nos encierren hablaremos de Kennedy, del viaje a la luna, de Marylin Monroe,de los extraterrestres... Verás que no callaremos.
Un abrazo

Javier dijo...

Ah, Manuel y de Santiago Solano...

Javier dijo...

Rosa, gracias a tí por acompañarme. Soy muy desconsiderado y a veces me olvido de quien no debo. Pero soy bueno y vuelvo. Hay cosas que no se deben perder. Y tú eres una de ellas (claro que no me refiero a tí como cosa, eh, que entre escritores cogemos las palabras con papel de fumar)
Un besote enorme. ¡Pronto nos vemos!

Javier dijo...

Port, ¿pero como te vas a vacunar? Dejarías de ser tú en estado puro y perderíamos una referencia. Lo siento, no te autorizo.
Un abrazo