martes, 11 de agosto de 2009

¿Quién me manda un ramito de violetas?


Prometo que pensaba dar un poco más de tranquilidad a las entradas del mes de Agosto, pero no puedo hacerlo. Otra vez, una de las notas que me han mandado al post anterior me obliga a crear uno nuevo. Esta vez, un anónimo, me dice cosas muy interesantes que nos sirven para pensar, para discutir, para profundizar en situaciones que la vida nos ofrece. Quien lo ha escrito me conoce, y bien. Sabe que estoy loco por hacer un blog propio que no sea mío, que sea de quienes pasean por el. Y quien sea este anónimo, dio en el centro de la diana. Al mandarme este mensaje, sabe que me dice: ¡Quítate que allí voy yo! Y yo, encantado. Esta vez, seré yo quien le conteste como lector pero no desde aquí, desde la titularidad del blog, sino desde los mensajes. Ahí os dejo con sus meditaciones,con lo que nos ha regalado Anónimo, porque así lo considero, un regalo, unas maravillosas flores de un lector desconocido. Ah, y a las nueve menos cuarto de la mañana. ¿Pero cómo se puede estar tan despejado casi antes de que salga el sol?



Anónimo dijo...
Hoy he leído esta "¡Que bello es escribir" del Cuaderno de Bitácora de Javier. La verdad, no sé quien es el animal que le riñe por no escribir: ¡Si lo hace todas las semanas! Tampoco entiendo lo del destino, lo del reconocimiento y lo del crear cosas. El destino no es para mí algo tangible, algo que haya que buscar o encontrar. Es decir, no tengo ambiciones. El destino es, para mí, simplemente el ir haciendo el camino que la vida te ofrece. No hay que buscar nada, ni esperar nada, ni por supuesto, creerse que puede ocurrir nada extraordinario. La vida es simple, la que se nos ha dado, la única que podemos vivir. Sólo hay que dejarse llevar. Sólo hay una certeza: somos polvo que el viento arrastra. Por eso a Pepín Bello, al final, arrastrado por el viento político, le oímos decir que él era tan poeta como marciano. Serena afirmación de esto que estoy diciendo.El reconocimiento se produce todos los días, no hace falta buscarlo. En el autobús, cuando vas leyendo, se te reconoce como lector. En el trabajo, cuando lo realizas bien, se te reconoce como lo que haces: albañil, fontanero, profesor. Porque lo otro, eso de aparecer en los periódicos como el mejor escritor joven de la década, eso no es reconocimiento, eso es pura farsa, digamos publicidad, mentira: ¡pues no llevo años leyendo en los suplementos culturares y las revistas especializadas esa misma noticia! El reconocimiento como poeta lo tienes cuando lees un poema en público que hable del amor que le tuviste a tu madre y ves a una señora, al fondo de la sala, enjugarse las lágrimas con un pañuelo de papel. O cuando lees un relato con tintes humorísticos y oyes a la gente reír. Eso es reconocimiento. Lo demás son ínfulas que se pierden en el tiempo.Lo de crear, eso ya me lo creo muy poco, vamos que ni me lo creo. Hablo del texto como portavoz de un mundo de ficciones. Nadie puede crear nada sólido. Es imposible. Sólo ilusiones. Nada de verdad. Todo lo que escribimos es mentira. Es una burda imagen de lo que ya existe. En algunos, un reflejo muy aproximado; pero sólo eso. Crear es una palabra imposible. Digamos que con el texto lo único que podemos hacer es mentir bien para que el lector crea estar en una realidad; sólo eso. Uno no crea una novela, sencillamente la escribe. Uno no crea, un personaje, sencillamente lo caracteriza. Uno no cuenta una historia, sencillamente, urde un espacio temporal o atemporal atrapado en la palabra que parece que imita a las verdaderas historias; que son las que vivimos todos y cada uno de nosotros. Eso, Javier… que hagas lo que quieras; que ese es tu destino. Eso, Javier… que ya te reconocemos como buena gente, que no es poco; y también como un tipo que de vez en cuanto intenta contarnos una mentira que parezca una verdad.Eso, Javier… los imposibles, siempre son imposibles. ¿O no?
11 de agosto de 2009 8:46



13 comentarios:

Javier dijo...

Estimado anónimo:

Como bien dices, la vida hay que dejarla transcurrir, que te llene y dejar que esos efímeros reconocimientos, para quien los quieran, lleguen. . Pero quien escribe, quiere ser leído y reconocido. Quiere llegar a sus lectores. Porque esa tarea de recoger, imaginar y plasmar situaciones y sentimientos llega. Y estoy de acuerdo contigo en que esa lágrima vista al fondo del auditorio es el mayor reconocimiento que se puede tener. Tuve la suerte de vivir una situación así. Te la cuento sin que sea mentira ni engaño. Estaba participando en un programa de radio junto a Santiago Solano cuando él se puso a recitar sus poesías. Inundó el ambiente del estudio. En un momento dado levanté la vista y vi, detrás de los cristales, a la jovencísima regidora del programa, rastas en el pelo, llorando a lágrima viva. Cuando acabó el programa fui a hablar con ella. Aún tenía el pañuelo en la mano e incluso hipaba. Le pregunté porqué y me dijo: No soy aficionada a la poesía pero nunca he oído ni sentido nada igual. Santiago, satisfecho, sonreía. Y yo comprendí en ese momento la fuerza de la palabra y de la voz. Esa gloria, que aún no he conseguido, la quiero para mí. Y esto que he contado no es irreal, ni imaginario, ni imposible. Tal vez quede defectuoso por mis malas artes como narrador, pero es real. La vida, gracias a Dios, te hace vivir momentos así.

Gracias por tu aportación. Ah, si alguien te contesta espero que te tomes este espacio como propio y le respondas debidamente.

Pd,-. Jo, qué bien escribo. Igual le pido al titular de este blog que me deje alguna vez pasar a primer plano.

Emilio dijo...

Supongo que no es Enrique Gracia, pero podría ser Enrique Gracia...supongo que es, sin duda, un gran escritor...Yo le pediria al anónimo que no nos deje con la miel en los labios...es un escrito espléndido, toda una declaracion de principios. He dicho lo de Enrique por el estilo y...por un pequeño guiño en el texto que él y yo conocemos. Pero como estamos todos de vacaciones - el trabajo,en una sociedad bien organizada y no alienante debería ser una vacación - pues véte a saber...a lo mejor es cualquiera de nuestros amigos, salvo yo, claro está. Lo cierto es que hace un alarde de modestía no firmando el comentario. Como los grandes. Pero...¿a qué estaría bien saber quién es?.
Me sumo, yo siempre me sumo. En este caso, al detalle de trasladar el escrito a lugar preferente del blog.

Manuel dijo...

Querido Emilio, SEGURO QUE NO ES ENRIQUE GRACIA.

A Enrique lo tengo en estos días secuestrado en mi casa... y le he prohibido escribir, trabajar, pensar y moverse...

Solo le premito descansar...

Pero si, sea quien sea, lo hace muy bien.

Emilio dijo...

Anda que si eres tu, Manuel...porque tu también escribes y piensas muy bien...realmente lo que no entiendo es por qué no ha firmado...igual es un olvido...Da un abrazo a Enrique y otro para tí...No estaría mal que, si es alguien de fuera, incrementara la nómina del grupo. Por cierto, dále un toque a Enrique para que colabore, definitivamente, también en este espacio, además de en su gran blog...Así le "empujamos" los dos.

Anónimo dijo...

Ya te leemos, Javier. Ya te reconocemos como escritor. Emilio, Manuel, Rosa, Miguel, Mila, Pilar, Santiago, etc. Ya llegas a tus lectores. Ya nos conmueves con acciones como lo de ATMÓSFERAS, con historias como la de la radio: “Aún tenía el pañuelo en la mano e incluso hipaba”, dices. Esa frase, por sí sola, es todo un poema. Ya nos sorprendes con la originalidad, únicamente posible en ti, de pasar un comentario a uno de tus textos a primer plano, con ese dejar el sitio, tu sitio, para los demás. No hay mayor generosidad que esa, ofrecer a los demás todo lo que uno tiene…

Manuel, Emilio, vosotros ya sabéis quien soy.
A ti, Manuel, y a Rosa, os propuse algo relacionado con la anonimia para el Nº 6 de la Revista Tirano Banderas Digital, en La Puebla de Montalbán.
A ti, Emilio, te lo he dicho esta mañana… llámame Morfeo.

Anónimo dijo...

Suscribo cada palabra de Anónimo y me atrevo a imaginar quién puede ser... porque ya sabes, Javier, que sólo la ficción da sentido a la realidad.
Besos
Gloria

Emilio dijo...

Esta visto..."Anónimo" somos todos...je,je...Es como Fuenteovejuna...¿Cómo se le ocurriria firmar la obra a Lope de Vega, con lo contentos que estaríamos - yo no - si no la hubiera firmado?. No se por qué los eruditos pierden el tiempo investigando quien fue realmente el autor del Cantar de Mio Cid y si Pere Abad fue un mero copista, o si fue Francisco de Rojas el autor real de La Celestina, que al pobre de poco le sirve ya. Lo importante es que está escrito...y los egos, pues eso, son un equipaje inútil, ¿no?.
Sólo planteo una cuestión: ¿Se habrían creado algunas grandes obras si el autor no hubiera estampado su nombre al final de ellas?. Valoremos la red en lo que tiene: es una maravilla, nos permite la expansión, el conocimiento universal, el intercambio...Pero si al final solo hubiera un ente colectivo que se denominara LA RED y anulara a los individuos, estaríamos cada vez más cerca del universo orwelliano - ya lo estamos, pero disfrazado de aparente libertad - de lo que nos creemos.
Un brindis por el progreso. Pero también por cada una de las personas y grupos que luchan, desde su plataforma individual (y colectiva) por él.
El "ego" es muy malo, sobre todo cuando se autosobrevalora por autores que no saben escribir o tienen poco que aportar, pero el yo, que parece lo mismo, es otra cosa. Es la base de las relaciones humanas. Porque no hay otro sin yo.

María dijo...

Es la primera vez que me acerco a este blog y he quedado absolutamente prendida.He de decir que yo no puedo dedicar todo el tiempo que quisiera a escribir, o simplemente no lo hago: deje de hacerlo y ahora sólo juego con palabras de tarde en tarde.Pero a propósito de los reconocimientos y del escribir, supongo que interpreto estos reconocimientos detrás de cualquier tipo de reacción.
En cualquier caso muy acertado pasar a primer plano a este anónimo que ha plasmado contundentemente lo que muchos pensamos. Gracias!

Anónimo dijo...

Gracias Gloria por estar de este lado, y por esa frase no menos importante que aportas:"sólo la ficción da sentido a la realidad".

Gracias Emilio por separar el ego del yo y por señalar que incluso en el universo orwelliano ha de existir el otro para que exista el yo... bueno y todas esas filosofías que a mí se me escapan un poco.

Gracias María por estar ahí, o aquí, en la blogsfera de ESCRITORES EN RED, que es lo mismo. No me gusta nada eso de que no escribas. Es tan peligroso como no tomarse las pastillas para la depre. Escribe, libérate.

Un abrazo emocionado a todos...
A tí también Javier: Je!

Alicia dijo...

Javier, pasaba por aquí después de un fase de mis vacaciones, y me encuentro que has cedido tu espacio a un un ser anónimo que casi todos debéis conocer y que él os conoce a casi todos. Voy a opinar yo,que ni le conozco ni me conoce.

Para empezar yo creo que é no te conocía tan bien, sino habría sabido lo magnánimo que tu eras. A los hechos me remito: el protagonismo de tu blog ahora lo tiene él y no porque según dice
" La vida es simple, la que se nos ha dado, la única que podemos vivir. Sólo hay que dejarse llevar".
Yo creo que a la vida hay que darle otro giro de tuerca para exprimirla y justo es lo que tú Javier has conseguido con la cesión de tu espacio.
Además, desgraciadamente, hay ocasiones en que si te dejas llevar te vas y muchos de los que están, te lo digo por experiencia, acaso han tenido una vida compleja y para poderla vivir más tiempo han tenido que luchar contra viento y marea para no irse.

Anónimo, creo que escribes muy bien ya que podría hacer una reflexión de cada una de tus frases y eso quiere decir que provocas algo en mí como lectora. Fijate si no es una provocación el que yo me comunique no se con quién.

Javier yo a tí te veo siempre como el director de una orquesta sinfónica. Cada músico toca perfectamente su instrumento pero tú estas a otro nivel, eres el director, coordinador, gestor... del trabajo individual de todos.

Besarkadatxu bat

Anónimo dijo...

Gracias Alicia por tus palabras verdaderas.

Estoy de acuerdo contigo en todo.
Incluso en que la vida hay que esprimirla a tope, lo que no signifique que me desdiga, aunque sí. Bueno ya sabes que la vida es juego, que no sueño; y los juegos, juegos son.

Es verdad que Javier es el director de orquesta, y que todos vamos al ritmo de su batuta. Por eso precisamente Javier se permite darme un primer plano en su blog; porque el director hace lo que quiere, que para eso sabe y puede.

Un abrazo fortísmo, estimada Alicia.

Alicia dijo...

Anónimo, ha sido un verdadero placer jugar, momentaneamente, a "Quién es quién" contigo. Si por curiosidad has tecleado en mi nombre verás quién soy. Y tú, ¿Quién eres?
Gracias Javier por habernos prestado-tan magnánimo como siempre-tu mesa de juego.
Un gran abrazo para todos.

Anónimo dijo...

Estimada Alicia, llámame Morfeo.
Ya se lo he dicho a Emilio, un poco más arriba... Ahora a tí.

Entra en esta dirección de internet, y verás por qué.


http://santiagosolanogrande.blogspot.com/2009/08/matrix.html


Un saludo cordial.