martes, 2 de junio de 2009

¡Ya están aquí!

Ha transcurrido una semana de viajes, de calor, de trabajo y emociones. Pero esto es otra historia.
Llevo varios días dándole vueltas a lo que se nos viene encima y para lo que tendremos que estar preparados. Habrá quien me dirá que lo nuestro es escribir y que el resto Dios dirá. Y tal vez tenga razón. Pero yo estoy pendiente del auge que puedan tener los e-book. Confieso que hace tres o cuatro años pensé que ya estaban ahí y que su comercialización era imparable. Tal vez me adelanté excesivamente. Pero está claro que llega. Parece ser que dia a dia van mejorando los aspectos técnicos del aparatito, el peso, la pantalla, los programas, etc,etc. Y que cada vez más, las editoriales van apostando por el. Despacio, sin prisa, el e-book ya no es el demonio ni el enemigo. Empieza a ser un buen aliado. Escritores de reconocido prestigio nos presentas un goteo de obras utilizando estas tecnologías.
Y como buen mercader, siento curiosidad por saber cómo se van a comercializar, qué programas utilizarán, cómo se controlarán las ventas, cómo funcionarán los derechos de autor. Tengo un montón de preguntas sin respuesta.
Creo que esto interesa, y mucho, a quienes escribimos en internet y estamos acostumbrados a las pantallas, a los teclados y a la Red.
A no mucho tardar, en cuanto los precios estén un poco más asequibles (los tiempos no están para tirar cohetes) y la comodidad de su uso mejore, creo que me apuntaré a este nuevo invento.
Por cierto, una primera apuesta, estoy convencido que al igual que en la telefonía móvil, los e-books serán regalados con ofertas de suscripción. Una cuota al mes, y tendrás acceso al libro electrónico y a descargarte x obras mensuales. Al tiempo.

6 comentarios:

Lola Mariné dijo...

Pues la propuesta que planteas no está nada mal.
Lo que está claro es que el e-book es el futuro. Yo hace tiempo que ando por ahi siempre con un par de libros en la PDA, y la verdad es que es práctico cómodo.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Hace unas semanas estuvimos discutiendo este mismo tema en mi blog, y aunque es el futuro, parece que a la gente no le convence demasiado, Javier.

Por si te apetece ver el resultado de dicho debate, con comentarios muy interesantes, puedes encontrarlo en:

http://vivenciasdeunescritornovel.blogspot.com/2009/03/el-libro-digital.html

Alicia dijo...

A mí siempre me pasa lo mismo. Desde que hace años empecé a preparar mis clases y exámenes con el programa Amipro, introduciendo el ordenador en mi vida voy arrastras y con la lengua afuera detrás de las nuevas tegnologías. Reconozco que son útiles pero avanzan más rápido que lo que yo soy capaz de integrar en mi devenir diario. Aún así seguro que tambien me apuntaré al e-book.
Muy interesante el debate en el blog de Armando Rodera.
Besarkadatxu bat

Javier dijo...

Lola:
En efecto va a ser muy cómodo. Y práctico. Permite las anotaciones, las relecturas. Tal vez sólo le falte la posibilidad de dedicatoria. Pero seguro que eso también lo conseguirán.

Javier dijo...

Armando, he leído con interés tu post y sus comentarios. Tras llevar adelante todo el proyecto de Atmósferas, ¿sabes dónde he encontrado el punto más difícil? En la distribución. Todo lo demás, lo hemos controlado más o menos bien. Hasta lo de cobrar. Pero el apartado de distribución tiene un coste excesivo y causa muchos problemas. Con internet y la posibilidad de formato electrónico te ahorras un montón de costes y de tiempo improductivos e innecesarios. Tal vez esto último sea lo que más fuerza va a hacer para que se imponga el formato digital.

Javier dijo...

Alicia, siempre iremos un poco de cabeza con las novedades tecnológicas. Pero creo que su aportación es más positiva que negativa. Tal vez por eso hacemos el esfuerzo del aprendizaje. Aunque ahora, cada día más, una vez puesto en marcha el aparato electrónico (tal vez sea esta la parte más difícil del proceso) casi funciona solo. No sé si estarás enterada de las novedades que han presentado en la última feria. Pero ya no hay mandos, botones, cables ni nada. Es una pasada. Sufrimos con cada novedad pero le sacamos partido.
Un beso