sábado, 3 de enero de 2009

Hola de nuevo



Ya he vuelto. Unos días de descanso no vienen mal. Permiten coger fuerzas. El año comenzó divertido. Tras enviar a mis amigos y conocidos la felicitación típica mediante mensajes a móviles, deeándoles lo mejor para el año que entra, incluso que hagan mucho el amor o que se esfuercen en ello, el día 1 a las once de la mañana sonó el teléfono. Con insistencia. A pesar del sueño, que no me permitía abrir los ojos pues casi me acababa de acostar tras una noche divertida, pude intuir que la pantalla del móvil indicaba que era un conocido mío a quien le había enviado uno de los mensajes.

Cogí fuerza para intentar hablar - el tabaco y el alcohol de la fárraga nocturna ya me empiezan a dejar secuelas - y solté un cazallero "dígame". Al otro lado de la línea oí una voz de mujer que gritaba: ¿quien es usted? Colge de inmediato. De repente, me vino como un flash, recordé que me habían dicho que la mujer de mi amigo es una celosa compulsiva. Estoy seguro que le robó el móvil a su marido, que por cierto es un hombre divertidísimo, y se puso a cotillear todas las llamadas. Como ella mí no me conoce seguro que habrá pasado una mala mañana comiendose las uñas por los celos. Hasta que no ha podido más y ha necesitado llamar.

Bueno, tras el susto, me volví a dormir. Eso si con una sonrisa por la situación y con la preocupación de que menuda cruz tiene mi amigo encima. Ahora necesito un par de días para pensar si debo llamar a mi amigo y comentárselo o no. O si debo llamar a su mujer y decirle que su marido, la noche del 31 dejó una cuenta muy grande en una casa de lenocinio y que le diga por favor si puede venir a pagar.


El año empieza con anécdotas jugosas. Creo que va a ser intersante. Feliz 2009 a todos.

4 comentarios:

Pilar dijo...

Pero Javier, tu siempre tan chistoso!! se te echaba de menos por estos lares, aunque como habrás vistos tampoco he hecho nada con lo mío.
Opino que debes llamar a tu amigo y echarte unas risas a costa de las celosas como yo!! y de hecho pienso que a partir de ahora deberías seguir la táctica de mi hermano y sus amigos que, sin ser gays, se llaman cariño, guapetona, tia buena, etc. Es así, estas "enfermedades" se curan de esta manera, jjajaja-
K bien que volviste!!

Manuel dijo...

FELIZ AÑO

¡Y usted que lo vea!. Bienvenido, Javier, a 2009. Ya veo que todos habeis estrenado año y entrada. Yo acabo de incorporarme a mi silla y aún estoy cambiando impesiones con mi ordenador tras estos días de ausencia festera en Madrid.

¡Ah, Madrid!. No se si calificarla de "Ambrosía" o de "Sodoma", que sus aires me reconfortan a veces y otras me hartan como no imaginas. Pero aproveché estos días para compartir ratos con gente querida de esa que hace tiempo que no veo. Y, de propina, me traje una lumbalgia estupenda, creo que de tanto mover sillas y mesas y preparar cenas y aperitivos, además de una dura jornada de bricolage.

La lumbalgia pasará pronto una vez reincorporado a la paz de mi Fortuna murciana. Se me queda la pequeña nostalgia de cosas por hacer, pero ya vendran otros momentos.

Por ahora volvemos a la letra con la que comunicamos y sentimos tanto. Así que, buen amigo, bienvenido a 2009 y que los vientos nos sean propicios.

Un abrazo cálido desde esta noche fría.

Javier dijo...

Pilar, Pilar, que los celos no son buenos consejeros. El agobio que crean en el de al lado ( o en el del frente sgún los casos) pueden amargar la existencia de cualquiera. Y la utilización de palabras de cariño acercan, enriquecen, dan confianza y alegran la vida. Así que, cariño, ponte a escribir que ya vas retrasada con los deberes.
Veo que ya estamos todos por aquí. A disfrutar de este año 2009.

Javier dijo...

Manuel, ¿pero que haces pr los madriles? Si por allí no queda nadie cuando llegan días festivos. Ni siquiera los amigos.
Pues ya incorporados a esta ardua tarea de mantener vivo el blog,veo que mantienes el silencio vacacional. Hala, ponte a trabajar que tus seguidores y yo esperamos ansiosos las nuevas entradas.
Un fuerte abrazo, amigo.