jueves, 8 de enero de 2009

Celebraciones


Hoy tengo doble celebración. Una es inevitable e independiente de mi voluntad. La otra corresponde a un acto deliberado y consciente del que me siento muy orgulloso.
Así que, vamos con la primera. Es obligatorio. Quiera o no hoy es mi cumpleaños. Ya caen cuarenta y nueve. ¡Qué os voy a contar sobre todas esas teorías que hablan de la edad mental y física! Me pasa lo que a todos. Mientras no tenga una fotografía cerca o un vídeo en el que aparezca mi imagen todo va bien. En el momento en que esto ocurre, cuando ves de verdad cómo te ve quien no sabe que la juventud es la única enfermedad que se cura con el tiempo, la cosa se pone más dura. Y sobre todo ahora, porque aún no he oído hablar a nadie bien de la quinta decena. Que si todo va a menos, que si se cae la cabeza y el físico, que si en el trabajo ya no se nos quiere, que la experiencia deja de ser una virtud, en fin, un cuadro feo. Pero bueno, me queda un año, 365 días apasionantes en los que trataré de sacarle el mejor jugo a cada pequeño detalle, a cada acto, a cada situación. Y así estaré durante este 2009. Sin pensar en el siguiente. A ver si acumulo muchas batallitas para que cuando sea abuelo pueda contarlas, si me dejan ese derecho.
Y luego viene la segunda celebración. Esta sí que me alegra. Sí que depende de mí. Es voluntaria y muy satisfactoria. Hoy cumplo 25 años de matrimonio. Sí, ya podéis decir por ahí que conocéis a alguien que cumple bodas de plata. Ya sé que esto no es corriente hoy en día pero aún así este hecho extraño se produce. Cada vez en menor porcentaje pero sigue ocurriendo. Y este es mi caso. Tengo la suerte de haber podido evolucionar en pareja. Hay que tener en cuenta que me casé con veinticuatro años y en este tiempo las cosas, la mentalidad y la forma de ser necesariamente cambian y mucho. Queramos o no.
Lo único que os deseo es que podáis llegar hasta aquí y además con alegría. Si todo va bien, esto tiene dos ventajas: la primera es que perteneces a un club de personas raras y la otra es que tienes la mente ocupada con lo que va a ser en los próximos veinticinco años. ¡Qué están ahí al lado! Aquí sí que se programa a largo plazo.
La verdad de todo esto es que el tiempo corre muy rápido y que la vida vale la pena vivirla.

6 comentarios:

NATAMAR dijo...

Pues nada Javier, a padecer los 50 y los 75, pero si no llegas a los 75 no cumpliras los 50, que son los mas "Bonitos", eso dicen, es cuando ya no solo quires a tu esposa por el fisico, existe el amor, el cariño, la ternura, etc ala animo y a por ellos.
Como la celebracion es doble te felicitare doblemente he aqui la primera.
MUCHAS FELICIDADES CASI CINCUENTON, hazla extensiva a tu esposa, no por lo de los 50 si no por los 25 que te aguanta........

Manuel dijo...

Felicidades!!!!!...

Te dedico un pequeño homenaje en mi rincón, ¿vale?. Acércate por alli a verlo, porfa.

Un gran abrazo y se feliz.

¡Ah!. Da un abrazo de mi parte a tu santa, junto con mi enhorabuena.

Javier dijo...

Gracias Javier, ¡qué bien se da dar ánimos desde la distancia que nos separa en la edad. Pero bueno, lo importane es nuestra amistad a pesar de esa insalvable diferencia.
Un abrazo
Javier

Javier dijo...

Manuel, querido, me voy a tu rincón a decirte allí lo que me parece tu felicitación.
Quien quiera verlo que se pasee por

http://manuelmartinez-carrasco.blogspot.com/ y que aproveche para descubrir a un tipo genial.

Pilar dijo...

Javier!! Muchas felicidades!! Aún no sé como son los cincuenta, ni si quiera la mitad de ellos (no es por dar envidia ni nada eh?)y tampoco los 49 (que casi te planto ya en esa edad tan temida) pero sé que mientras los vivas con alegría y busques cosas que te llenen te irá bien.
Respecto a tus 25 de casado, muchisimas felicidades, esto, como bien dices, es más complicado, y digno de admirar; ahora la gente se rinde rápido. Te deseo 25 más y los que vengan.
Sé muy feliz, eres genial!! Un beso cumpleañero.

Javier dijo...

Pilar, después de la resaca en casa de Manuel, me acerco a tu casa con la botella de cava.

Besos.