martes, 22 de diciembre de 2009

...que estaba de parranda!

Que no, que ni me he muerto ni estoy de parranda. El que se ha muerto es mi ordenador, con todo lo que tenía allí. Así que no sé si se va a poder recuperar ni cuanto van a tardar en arreglarlo. Espero que no sea mucho. De momento está en la UVI para ver si reacciona y consigue mantener las constantes vitales. Me lo tomo como un nuevo comienzo, como otra oportunidad más.
Aprovecho para desearos Feliz Navidad, que los hados os acompañen y que el 2010 sea el año del despegue literario para todos vosotros.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Una nueva portada

















Estimados amigos:

Un libro nunca es un proyecto muerto. Y menos aún en el caso de Atmósferas. Os adjunto nueva portada. En este caso el colaborador es el Hotel Convento Las Claras de Peñafiel. Nos ha pedido una edición de 100 ejemplares. Con esto conseguimos seguir aumentando la aportación para becas de estudio de la Fundación Vicente Ferrer. Como siempre os iré informando. Y ya sabéis si a alguien se le ocurre alguna idea más, sólo tiene que proponerla y la estudiamos. A ver hasta dónde podemos llegar. Empresa y solidaridad no están reñidas.


Aprovecho para adjuntaros el link donde podréis ver cómo discurrió la última presentación del libro organizada en PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ATMÓSFERAS. CIEN RELATOS PARA EL MUNDO" en la BIBLIOTECA MUNICIPAL DE ARROYO DE LA MIEL (BENALMÁDENA)
el pasado día 27 DE NOVIEMBRE DE 2009 organizado por nuestra amiga Mª Jesús. Desde aquí le doy las gracias en mi nombre y en el de todos los participantes en este proyecto.
De izquierda a derecha:
María Jesús Pintora. Portada 1ª Edición
María del Carmen Directora de la Bliblioteca
SantiagoSecretario General de ESCRITORES EN RED

sábado, 5 de diciembre de 2009

Desde hoy dejo de tutearle



Acabo de finalizar la primera lectura - no será la última, seguro - de un libro que, como lector, me ha llevado por caminos diferentes. Hasta ahora o bien leía compulsivamente el libro que tenía entre manos, independientemente de su temática y nivel artístico, o al poco de empezar lo rechazaba. Esto último lo hago rápido también, sin dudas. Y no tengo término medio. Lo siento, eso no debe ser así pero afronto la lectura de manera irracional, genética, y sobre todo bajo el concepto del disfrute.
Hasta que ha caído en mis manos una maravillosa novela, de la que no tenía referencia, y que vino a mí de la manera en que nunca debe llegar un libro a un lector. Regalo del propio autor. Sé que más un obsequio fue una reivindicación: “Toma, lee lo que escribo”
Siempre da miedo enfrentarse a una novela trazada por alguien a quien conoces y aprecias. Sobre todo por la dificultad que plantea separar amigo y autor. Así me enfrenté a su libro. Pero Emilio Porta, sabio, sabía a qué jugaba.
Desde el primer capítulo, intuí que iba a leer de otra forma. Nunca imaginé que, por primera vez en mi vida tras leer cada capítulo de la novela, cerraría el libro. Y no por cansancio, no, ni mucho menos. Lo hacía por la necesidad de guardar para mí cada palabra, cada frase de lo leído. Y sí, tenía ganas de leer lo que a continuación me ofrecía el escritor, pero era mayor aún la necesidad de meditar sobre lo leído. Nunca me ha pasado eso. En cada capítulo hay pensamientos, frases, situaciones que no puedes pasar por alto. Sus personajes se desenvuelven en una nube de relaciones - digo nube porque el espacio físico en que se mueven sus personajes no es protagonista de la novela - que te obligan a pensar, a decidir si estás de acuerdo con ellos o no, a replantearte incluso alguna de tus acciones diarias o la manera de afrontar la vida.
Destinos y caballeros de Emilio Porta es un libro con clase, con arte, capaz de hacerte sentir que la Literatura, la de verdad, es fuente de conocimiento, de exploración, de sentimientos, de controversia, y que este autor se merece que a partir de ahora yo sólo le hable de usted. Por respeto y admiración. Sr. Porta, usted ya lo sabe pero…¡vaya cacho de escritor que es usted!
Ah, el libro está publicado en Sial Ediciones. Os recomiendo que para estas navidades regaléis este libro. Una maravilla. Yo lo voy a hacer.

Destinos y caballeros de D. Emilio Porta. Ediciones Sial.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Deseos

Como no sólo de Atmósferas vive el hombre y otros intereses me llaman, aquí os dejo un relato. Esta vez no es tan breve pero ya sabeis que el hombre propone y la pluma dispone. Y a vosotros, acostumbrados a leer, tampoco hace falta que os lo divida en partes.
Desde que una fotografía nos hizo escribir un relato infantil -podéis ver la foto en el blog de Santiago Solano - me ha dado por hacer alguna cosa de estas. Además, tras leer un buen libro que se titula 8 maneras de escribir en el que sus autores nos cuentan el porqué escriben, decidí imitar a uno de ellos, volviendo a un tema clásico. Ya sabéis cómo funciona la cabeza para escribir: leo, pienso, aplico mi experiencia, redacto sobre lo que me gusta, ...en fin, aquí os dejo esto, para ver si sois capaces de llegar hasta el final. Ah, quien quiera saber algo sobre el frontenis puede pinchar en Wilkipedia frontenis.
Deseos
Sentado en el banco del vestuario se inclinó para abrocharse los cordones de las zapatillas. Ya había sufrido un par de esguinces por seguir la moda de llevarlas sin atar y aprendió la lección después de estar dos meses inactivo debido a las lesiones. Hoy volvía a la competición en la segunda categoría del frontenis de su Comunidad.
Tras anudar la primera y al cambiar de pie, le llamó la atención un brillo que venía de debajo del banco, en la esquina del fondo. Se levantó y acercó hasta allí. Vio un objeto metálico que proyectaba el reflejo de la luz blanquecina del vestuario. Lo cogió. Comprobó con sorpresa que tenía la misma forma de las lámparas maravillosas que tantas veces había leído en los cuentos infantiles. No pudo resistir la tentación. La frotó con la mano.
“¿Será posible que…” no acabó de hacerse la pregunta. De repente se apagó la luz del vestuario y una humareda amarillenta y fosforescente inundó toda la habitación. Quedó petrificado. Inmóvil. Más aún cuando entre la neblina empezó a vislumbrar la sombra de un ser orondo y vestido a lo árabe, que le miraba fijamente. Iba desnudo de cintura para arriba.
Nuestro jugador, Pepín Tamalo, asustado, sólo se le ocurrió preguntar con voz trémula:
- ¿Vas a ducharte?
El fantasma o lo que fuera, le miró con sorna.
- ¿Tan mal huelo? – sin esperar respuesta prosiguió – Soy el genio de la lámpara maravillosa del frontón, me llamo Hironicus, vivo aquí, en este vestuario húmedo y feo y puedo concederte tres deseos.
Pepín, aún no repuesto del susto pero con incontenible curiosidad preguntó:
- ¿Puedo pedir cualquier cosa?
- Sólo si está relacionada con el frontenis. Soy un genio de segunda en prácticas, de momento sólo puedo moverme en este deporte amateur y minoritario y mis atribuciones no llegan a más. Para conceder sobre otros asuntos más importantes como el fútbol o el golf, tendré que pasar unos siglos con pequeños poderes. Eres mi primer caso y voy a tratar de complacerte al máximo. Pero sólo en asuntos relacionados con el frontenis. Pide, pide…
Pepín no dudo ni un momento. Por fin obtendría de forma rápida el deseo más ansiado durante toda su vida deportiva. Casi gritando, ilusionado con la expectativa, le dijo al genio:
- ¡Quiero ser el mejor del Mundo en frontenis!
El inexperto Hirónicus, meditó un momento. No mucho, la verdad, pues tampoco quería dejar una imagen de genio dubitativo en su primer interlocutor, que luego las referencias no serían buenas. Sonrió y dijo:
- ¡Concedido!
En ese instante Pepín sintió como toda la neblina que envolvía el vestuario empezó a concentrarse en torno a él. Perdió la visión de su entorno. Tan solo veía como un marcador de luces llamativas iba cambiando de números en orden descendente. 2009, 2008, 2005,…Al principio los números cambiaban con velocidad, casi no podía distinguirlos. Comprendió que era un indicador de tiempo. A la altura de 1980 la cuenta atrás se hizo más lenta. Esperó. De vez en cuando, rondando el 1940, el número permanecía fijo en el marcador un poco más de tiempo, como si alguien estuviera meditando sobre ese año. Pero siguió su inexorable descenso. Hasta que finalmente, en 1916, se paró.
La niebla desapareció de repente y Pepín se encontró en mitad de un destartalado frontón, de dimensiones reducidas, con una antigua raqueta de madera en las manos y viendo que una pelota de tenis venía hacia él. No le dio tiempo a pensar. Su instinto deportivo le hizo golpearla hacia la pared frontal. Le pegó fuerte. Oyó un oh, que debía venir desde las supuestas gradas, y a continuación una ovación cerrada. Otro jugador, que debía ser su compañero, se abalanzó sobre él, dándole un fuerte abrazo.
- Bien, pendejo, que callado te lo tenías. ¿Estás mareado?
Su interlocutor le sujetó con ambas manos la cara. Pepín estaba blanco como la cera. No podía casi hablar.
-¿Dónde estoy?
- Pepín, soy Fernando Torreblanca, estás en mi frontón, en la calle Guadalajara nº 104, aquí en México.
La cara de alelado de Pepín obligó a D. Fernando a seguir hablándole, como si lo hiciera con un extraño.
- ¿No te acuerdas? Hemos quedado a jugar en mi casa, como tenía las manos hinchadas de tanto pegarle a la pelota esa de cuero, que parece una piedra, decidimos jugar con estas raquetas de tenis, aquí en el frontón. Nos hemos apostado unos pesos y hemos vencido….Esto del frontón con la raqueta es muy divertido. Le podemos llamar tenis-frontón.
Pepín que empezó a asumir la situación, miró a D. Fernando y en tono un poco irónico dejó caer:
- ¿Y porqué no frontenis?
D. Fernando sonrió:
- No está mal, acabamos de jugar el primer partido de frontontenis del Mundo. Y hemos ganado. Somos los campeones. Pasaremos a la historia. Me quedo con el Copyright de la palabreja esta.
No quiso escuchar más. Pepín se alejó cabizbajo hacia lo que podía ser el sitio donde tomar una ducha que le aclarara las ideas. Nada más entrar vio en el fondo de la habitación su lámpara maravillosa. La frotó con rabia.
-¡Hirónicus!, ¿que has hecho?
- Concederte el deseo mi amo.
-¡Pero no era esto, no era así!
- No te entiendo amo, has quedado Campeón del Mundo y pasarás a la historia.
Pepín no quiso discutir más tal vez por no tener que oír explicaciones que no le iban a gustar. Tomo una decisión.
-¿Puedo pedir otro deseo?
-Por supuesto – Hirónicus se sintió aliviado pues necesitaba ir haciendo méritos para alcanzar su grado de Gran Genio.
- ¡Quiero ser famoso y conocido en el mundo del frontenis! – afirmó con rotundidad Pepín.
Hirónicus se tomó esta vez más tiempo para meditar. Tenía la sensación de que su actual amo, Pepín Tamalo, no estaba muy contento con su anterior actuación. Y los informes tenían que ser buenos. El fútbol le esperaba.
-¡Concedido!
De nuevo se vio rodeado de esa neblina densa que hizo desaparecer todo lo que había a su alrededor. Esta vez el marcador, con más lentitud, reflejó sus cifras, pero ahora en orden ascendente…2009,20010,…, Pepín estaba más tranquilo que en el cambio temporal anterior. Ir hacia delante, hacia el futuro, daba tiempo a asentar sus tareas como jugador de frontenis, buena señal.
Tras alcanzar el 2018 el contador de años se detuvo. Pepín ya sabía que debía esperar a que la niebla se disipara. Poco a poco vislumbró su entorno.
¡No puede ser, no puede ser! Distinguió con claridad el diminuto habitáculo en que se encontraba. La luz proveniente de la pequeña ventana protegida por una reja, le hizo comprender que estaba encerrado en una celda carcelaria. Abatido, se apoyó en la pared, y lloró. ¡Esto es una locura! Oyó pasos fuera de la celda
- ¡Oiga, oiga!
- Ya voy, Tamalo, venía a verte. Te traigo el periódico de hoy. ¡Vaya algarabía que has montado!. Ahí fuera está lleno de periodistas y cámaras de televisión esperando alguna noticia sobre ti. La foto de portada no te favorece.
Pepín se quedó pasmado. Allí estaba él, eso sí, más avejentado y desaliñado, vestido con ropa deportiva. Leyó el artículo con verdadera ansia.

Madrid, 28 de Mayo de 2018

Pepín Tamalo, el asesino del frontenis

Ha sido detenido el jugador de frontenis Pepín Tamalo, que en el transcurso de una trifulca mató a un hombre y envió al hospital a varios. El arma homicida, una raqueta, se encuentra en el depósito del juzgado de 1ª instancia de la capital.
Pepín Tamalo, jugador del Club Frontenis La Panda, disputaba ayer Sábado el partido de frontenis decisivo para la permanencia o el descenso de su equipo en tercera categoría, contra el Frontenis Club Madriles. Tras perder el encuentro, Pepín salió del frontón para dirigirse al vestuario. El mismo espectador que durante el partido, y en varias ocasiones, había estado gritándole: “¡Abuelo, que ya estás mayor, retírate!” aprovechó que Tamalo pasaba por su lado para seguir con sus gritos: “Abuela, que ya se veía venir, has arruinado a este club, deja paso a los jóvenes, ya te deberías haber retirado…” A pesar de que Pepín Tamalo hizo caso omiso a las voces, el espectador le siguió increpando. De repente, el jugador giró sobre sí mismo y sin mediar palabra, levantó la raqueta y le dio con ella un fuerte golpe en la cabeza al incitador. Seco, duro, sin contemplaciones. El hombre cayó desplomado. El público, al verlo, se lanzó sobre Pepín quien siguió repartiendo mandobles a diestro y siniestro. El resultado, un muerto y siete heridos.
Preguntados sus compañeros de equipo, todos destacan que a pesar de sus prontos y mal carácter en algún momento, nadie esperaba lo ocurrido. Sí que se ponía un poco bravo al no ser alineado pero llevaba en el club muchos años y no querían hacerle de menos. Este año pensaban retirarle y no, no le habían dicho nada pero era bastante posible que alguien le hubiera avisado. Por eso quiso jugar este último partido. No pudimos decirle que no. Nos equivocamos. Esto ya no tiene vuelta atrás. Ya ve el resultado de todo esto: ¡Hemos descendido!

Tras leer la noticia, Pepín quedó abatido. ¡No era posible! ¿Cómo había llegado hasta allí? Años de dedicación a este deporte para acabar así, perdiendo en las últimas categorías contra el Club Madriles…¡Dios mío, qué locura!
-¡Hirónicus, Hirónicus, canalla, ¿donde estás?!
Pepín vio debajo del catre el reflejo que ya conocía de la lámpara maravillosa. Se abalanzó sobre ella y la frotó con ímpetu. Quería salir de allí cuanto antes. El proceso de aparición de Hirónicus ya lo conocemos.
- Hola mi amo, ¿estás satisfecho conmigo?
El amo pensó que si en ese momento hubiera tenido la raqueta asesina en la mano, le hubieran enviado directo al infierno. Tal vez ese fuera el castigo por matar genios de la lámpara maravillosa.
- ¿Pero que has hecho conmigo?
- Lo que tú me pediste, hacerte famoso. Ahora te conoce todo el mundo del frontenis.
Pepín deseó hacer desparecer a Hirónicus pero entonces se quedaría allí para toda la vida, encerrado. Respiró hondo, meditó un ínstate y dijo:
- Por favor, Hirónicus, quiero olvidarme de triunfos, de medallas, de reconocimientos, sólo quiero disfrutar con esto del frontenis que es a fin de cuentas lo que siempre deseé y…dejar alguna huella, aunque sea pequeñita…
Esta vez el genio no dudó. De inmediato, sorprendiendo a Pepín, gritó con fuerza:
- ¡Concedido!
Tras el mágico proceso de la niebla, de la pérdida de visión de los alrededores, el marcador y todo eso que ya nos es habitual, Pepín se vio de nuevo en su vestuario, en el que se abrochaba las zapatillas. Estaba sólo. Terminó de atarse la segunda, para evitar lesiones, y abrió la puerta del vestuario que daba acceso al frontón, esperando ver a sus compañeros de partido.
Pero le recibió un vocerío de animosos e ilusionados chavales de varias edades
- ¡Venga profe, que hoy llegas tarde! ¿Hoy jugamos partidillos?
Pepín sonrió. Entendió perfectamente lo ocurrido. Con voz atronadora se dirigió a los jóvenes y les dijo:
-¡De partidos nada! Vamos a entrenar en serio. Así que de entrada, dejar las raquetas y a correr. El camino en el frontenis de competición es muy duro. Nos queda mucho camino por andar.
FIN
Si has llegado hasta aquí, gracias. Se admiten comentarios.

domingo, 22 de noviembre de 2009

ATMOSFERAS en Arroyo de la Miel (Benalmádena)






Estimados amigos, me es grato anunciaros una nueva presentación de nuestro libro "Atmósferas, 100 relatos para el mundo" Esperemos que os pille cerca para poder estar alli.


LUGAR: BIBLIOTECA MUNICIPAL DE ARROYO DE LA MIEL (BENALMÁDENA)
HORA: 20,00
DÍA: 27 DE NOVIEMBRE DE 2009

lunes, 16 de noviembre de 2009

Una gozada

















Viñeta realizada por Enrique Gracia al tiempo que participa en la reunión. Los hay con capacidades múltiples.

Como muchos sabéis, el sábado tuvimos una reunión en Madrid a la que acudieron casi la totalidad de Escritores en Red. Una participación que me sorprendió porque hoy en día es muy difícil que la gente deje de lado su comodidad y atienda a este tipo de acontecimientos.


Más alegría me dio ver que en una reunión de escritores, se trataron con seriedad farragosos asuntos administrativos. Yo soy el primero que odia estos temas pero hay que reconocer que son necesarios si queremos ofrecer a otros escritores la tranquilidad de saber que Escritores en Red va a tener continuidad y que es una Asociación seria. Y no menos satisfacción obtuve cuando solicitaron voluntarios para realizar distintas actividades administrativas y de organización y en un plis-plas se crearon varios grupos de trabajo. Nadie dio un paso atrás, todos quisieron estar ahí. Prometo no veía nada igual desde muchos años atrás.


Una vez nos ventilamos esa parte, cenamos. A partir de aquí empezo lo más divertido, esta vez sí. Hablar con quien nunca lo habías hecho de viva voz pues sólo le conoces por su blog, reirnos de nostros y con los demás, presentar ideas, hablar de nuestros trabajos, disfrutar escuchando el de otros, ver cómo personas de ochenta y de veinte tienen cosas en común, y sentirse arropados por amigos que aman y practican este bello y difícil arte de escribir.
Un placer, un lujo hoy en día , con los tiempos que corren.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Gracias Cáceres

¿Quien dijo que escribiendo en los blogs no se alcanza la fama? Ahí va este reconocimiento público que me ha llegado. Con tesón y esfuerzo todo se consigue. Gracias Cáceres. Esto lo dejo aquí para mis futuros nietos.

http://caceresnews.com/main.php?id=76591245242711bbc08fd26912d85610

sábado, 7 de noviembre de 2009

El domador



Tras leer el libro de Miguel Ortega Isla, con un par de meses de retraso sobre el horario previsto– o escribo, o leo, o barro pero todo a la vez aún no se hacerlo – no me queda más remedio que nombrarle Domador Mayor del Reino.
Miguel Ortega en su libro Historias increíbles nos plantea un juego, sin decirlo, en las que las normas están muy definidas. Del lector quiero: imaginación, paciencia, cultura y humor.
Quien no sea capaz de afrontar el libro con esas cuatro premisas bien claras, tal vez quede decepcionado. Pero quien le admite el reto va a estar obligado a rendir pleitesía al autor y admitir que está frente al Domador de las Exclamaciones.
En el momento menos pensado te arranca un Oh de admiración porque sus palabras son las justas y su significado concreto. En otro, la exclamación que te sale del alma es Uff, de sentimiento, al tiempo que tratas de contener una lágrima. Más adelante , o más atrás, que el orden casi no importa, te lleva hasta el Ah, porque te ha envuelto con su historia, te ha llevado por su camino, y te ha dejado donde el quiere. No menos veces te para instantáneamente en el ¿Y? Pero Miguel Ortega, sabe que es sólo una décima de segundo Porque al darle una vuelta al relato, aparece frente al lector un abanico impensable de posibilidades capaces de mantener la cabeza en ebullición durante varios días.
Y a todo esto, te controla la sonrisa, la hace aparecer y desaparecer con la agilidad de un prestidigitador. Este libro, Historias Increíbles, de Miguel Ortega Isla, está espolvoreado con relatos de todo tipo que consiguen, tras llegar a la última página, hacerte exclamar un placentero Hummm.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Cena perfecta

De vez en cuando caigo en la tentación del reto. Mila Aumente me dedicó un relato (podéis leerlo en la siguiente dirección http://milaaum.blogspot.com/2009/09/la-telarana.html y quiero compensarla, que vea que la entiendo. Cena perfecta sólo se comprende leyendo antes el de Mila. Santiago Solano tiene que estar feliz con estos cruces. Seguro que presenta otro.

A Mila Aumente

La cena fue perfecta: centollo, gambas, ostras,…¡Hacía tanto tiempo! Julia estaba maravillosa. Él la miraba arrobado. Seguía enamorado. Y más aún viendo que Julia lucía esa sonrisa franca y fresca que en su momento, hacía más de veinte años, le sedujo. No había perdido ni un ápice de su encanto. Verla feliz, sólo por eso valía la pena este momento.
Al final de la cena les ofrecieron un licor. Brindaron. Julia estaba elegante, sensual y guapísima. Vicente sintió una punzada de deseo. Pidió la cuenta y tras salir a la calle cogió a su mujer por la cintura, se le acercó al oído y le susurró: ¿Vamos a casa? Ella se hizo un mohín de disgusto: Para un día que salimos no pienso volver tan pronto. ¡Vamos a tomar una copa!
Al entrar en el pub, Vicente vio como algunas miradas de deseo se detuvieron en Julia. No le extrañó. La belleza de ella era digna de elogio. Y además, sólo ella sabia entrar en un local de aquella manera, sin mirar pero marcando territorio, sin fijarse en nadie pero sabiéndose admirada. A Vicente le encantaba despertar cierta envidia. Pidieron unas copas. Aquella bebida le supo a gloria. Pensó que hacía mucho tiempo, tal vez demasiado, que no se habían dado un momento de descanso para ambos. El trabajo, la crianza de los niños, enfermedades de sus respectivos padres, y un constante deseo de ahorro para hacer frente a la hipoteca, al coche, y al futuro. Julia con el dinero era extremadamente cautelosa, previsora y él, más manirroto, admiraba su capacidad de sacrificio. En algún momento el grifo del gasto se mantuvo cerrado. Gracias a ella, por su constancia, por su inflexibilidad, habían podido afrontar ciertos momentos difíciles ya superados…
- ¡Hola Julia, Vicente…!
Ambos se alegraron al saludar a un grupo parejas, todas conocidas, que acababan de entrar en el local. El barullo fue en aumento. Risas, conversaciones cruzadas y copas. Vicente estaba en una nube. Desde luego sabía que era por efecto del alcohol. Tanto tiempo sin salir a tomar una copa pasaba factura. Pero la sensación era buena. No tenía ganas de hablar así que se dedicó a admirar a su esposa. La vio hablar con otros, moverse por el local como si fuera la dueña. Julia, de vez en cuando, pasaba cerca de él. Y Vicente, sentado en el taburete frente a la barra, se dejaba rozar por ella. Casi como si fueran desconocidos. ¡Dios, como le excitaba esa aproximación! De nuevo, con voz susurrante, aprovechando la cercanía, le susurró al oído ¿Vamos a casa? Julia le hizo un guiño al tiempo que le decía que no con la cabeza. Bueno, pensó Vicente, ella está feliz, yo también,…, ¡camarero una copa!
Fueron dos más. Ahora sí que el mundo ya no giraba alrededor de Julia, sino de él. El alcohol actuaba en Vicente como un columpio, sin grandes vaivenes pero sin estabilidad. El único punto de nexo a la tierra lo encontró agarrando el taburete con ambas manos. Estaba alegre pero tocado por los cubatas. De vez en cuando miraba a Julia, y sus miradas coincidían. Ella era feliz, él por tanto, también. Suficiente.
Sería las cinco de la mañana cuando llegaron a casa. La verdad es que al ponerse el pijama se sintió reventado. Hacía muchísimo tiempo que no trasnochaba así. Julia se fue a cambiar al cuarto de baño. Él, con más precaución de lo habitual, se dejó caer en la cama. Empezó a recordar cada segundo de tan maravillosa noche...
Se despertó. Miró el reloj, eran las once de la mañana. ¿Desde cuando no amanecía a esas horas? Vio a su lado a Julia. Allí estaba, dormida, tan hermosa…deslizó su mano bajo las sábanas y acarició la espalda de su mujer. Sintió un fuerte deseo. Se acercó un poco más a ella, por si estaba despierta o a punto de hacerlo. Tal vez ahora sería un buen momento para amarla con la pasión contenida de la noche anterior. Julia emitió un gruñido, ese que Vicente conocía como de rechazo. Comprendió que no era el momento y se levantó de la cama. Miró a Julia, le lanzó un beso al aire y sonrió. Ella necesitaba descansar. Tal vez mañana...

domingo, 25 de octubre de 2009

Virus A


Vuelvo, poco a poco, ahí va.


VIRUS A


Respiró tranquilo. En el diario televisivo de máxima audiencia anuncian que la campaña de vacunación contra el virus A ha comenzado.
Vio como la gente, formando largas, agrupadas y ordenadas colas, esperaban su turno con paciencia y sin angustia. Todos recibirían su antídoto. En unos quince días la población se habría inyectado la ansiada vacuna. Esta vez sin errores.
Sintió un breve escalofrío al pensar en el error cometido veinte años atrás con el Sida. Entonces provocaron la enfermedad, alertaron a la población, se exigieron unas normas morales rígidas, se sembró el miedo y luego, cuando trataron de sujetar ese caballo desbocado no pudieron. Los científicos incumplieron su compromiso. Ellos tenían que haber encontrado rápidamente un remedio. Creían haberlo hecho. Pero pronto se dieron cuenta de que el Sida no tenía curación rápida. Ya era tarde. Murió mucha gente y no se alcanzó el objetivo. Aquel error se sigue pagando hoy en día con millones de muertos y con un coste ingente de medios materiales y humanos.
Pero aprendieron. El proceso se cambió para esta ocasión. La decisión fue que no se crearía una enfermedad artificial.


Revisó de nuevo el informe que durante los últimos cinco meses le acompañó a todas partes. Tanto por ser secreto como por la necesidad de no olvidar su contenido bajo ninguna circunstancia. Las pautas a seguir eran claras y debían cumplirse al pie de la letra. Allí estaban las firmas de los más altos mandatarios mundiales, todos. Ese documento era la prueba fehaciente de su conformidad. Sin excepciones.
Releyó las primeras páginas aunque casi las sabía de memoria. En el se decía que el mundo civilizado estaba cerca de la autoextinción. Pero no por el denostado cambio climático ni por una guerra local más o menos sino porque el nivel de violencia de las sociedades modernas era incontrolable. Los índices estaban desatados, los asesinatos ocurrían cada vez con mayor frecuencia y la agresividad iba en aumento. Antes, unas palabras fuertes o unos empujones podían cerrar la discusión. Ahora asomaban las pistolas o las armas blancas refulgían con todo su esplendor. Sin miedo a la autoridad, vuelve de nuevo la ley del más fuerte. Impera Talión: “Ojo por ojo y diente por diente”


Entre los mandatarios del G-20 se decidió poner remedio a esta situación. Ya no cabía más ley porque la legislación no daba más de sí. Las medidas represoras dejaban de dar resultados por muy estrictas que fueran. Decidieron actuar. Acordaron invertir en investigación y detectar las raíces del mal. El resultado fue que para el 40 % de la población la violencia tiene un componente genético, y que la administración de fluoxetina reducía los niveles de serotonina (neurotransmisor cerebral) hasta niveles adecuados. Este remedio no servía para las personas de máxima violencia, pero para esos reservaban las cárceles.
Entre el resto de población, la reducción de un 10% del nivel de agresividad llevaría las estadísticas a 50 años atrás, suficiente para la gobernabilidad de un país.

Por eso decidieron administrar Fluoxetina a toda la población. La excusa, la existencia de un virus al que llamaron gripe A. La mentira era muy fácil de difundir. Todos los medios de comunicación se concentraron el número de muertos en todo el mundo, casi con nombres y apellidos. No los porcentajes, que quedaban ajenos y lejanos al entender de la población. Decidieron hacer especial hincapié en un país. Así el miedo sería real, cercano, posible. Paralizaron ese país. Acordaron que cualquier muerte que se produjera allí por causas no definidas, se atribuiría al Virus A. Bombardearon con imágenes de los familiares, contaron sus vidas, alertaron en titulares sobre esta ficticia pandemia. Doscientos muertos en dos meses fue suficiente.
Hoy comienza la vacunación La población demanda el remedio. Hay que prevenir una segunda dosis de la vacuna. Empezamos por las madres gestantes, los mayores y los cuerpos de seguridad y funcionarios públicos. Estos últimos nos ayudarán a estabilizar la situación En tres meses tendremos resultados.

sábado, 10 de octubre de 2009

El verbo

Tal y como comenté en el post anterior, a mis alumnos de frontenis les recomiendo antes de cada tanto que sin prisa, pero sin pausa, paren, piensen y saquen. Es algo que estoy haciendo después de un año vertiginoso, para bien, en muchos aspectos.
Después de parar –cosa que ya he hecho – viene el pensar. Ahí estoy ahora. Para no tomar caminos equivocados, miro atrás revisando un poco la senda recorrida. Y gracias a que tengo el blog, que me recuerda muchas cosas que estaban ya en el cajón del olvido, puedo sumergirme en los inicios.
Cuando comencé esta tarea, por cierto agotadora pues te exige continuidad para que el proyecto tenga consistencia, lo hice destacando la sorpresa que me producía encontrar palabras nuevas. Así incorporé algunas que iba encontrando en mi periplo lector. La verdad es que fueron pocas pues la vorágine del blog, o las ganas de contar cosas, hacen que te desvíes del camino inicialmente marcado.
Estas vueltas atrás que periódicamente realizo, aunque siempre pensando en el adelante, me dan sorpresas. Y al final me llevan por donde yo aún no estaba mentalizado a transitar.
El otro día, me enviaron un e-mail en el que aparecía la palabra acezar (de hecho en el texto en Word que estoy escribiendo me la subraya en rojo). No la conocía. Su significado es jadear. Me llamó la tención tanto, que se me quedó grabada. Días más tarde, cuando estaba leyendo una novela larga, haciendo un gran esfuerzo porque hace mucho que no leo en papel, me encontré de nuevo con esta palabra. Y pensé en que el inicio fue el verbo, no sé porqué. .
Todo esto son marcas en el camino que me señalan la lectura, la novela, el conocimiento. Así que en esas estoy, leyendo de nuevo, buscando de nuevo, pensando otra vez, hasta no se sabe cuando.

lunes, 5 de octubre de 2009

Javier Ribas....¡Ausente!



Soy bueno y vuelvo. Reconozco que es muy complicado estar en todos los frentes. Me imagino que a vosotros, a quienes tenéis blog propio os pasa lo mismo. El trabajo, ese del cual vivimos, el que nos hace reales, está difícil y hay que dedicarle mucho tiempo e intensidad. Más aún quien no lo tiene (me refiero a trabajo, claro).

Pero además, está lo de escribir, eso con lo que soñamos y nos hace inmortales, que también requiere aprovechar los huecos del tiempo libre que nos deja el trabajo.

Añadamos alguna afición, como en mi caso el frontenis, con alumnos y todo, que obliga a mantenerte pendiente de ellos y de tí.

Podemos sumar los ratos de descanso aprovechado en los que paseo por los blogs.

Amén por supuesto de los asuntos familiares que también requieren su tiempo.

Con toda esta suma, más dormir que también me gusta, estoy en números rojos. Tengo dos novelas para leer que no les he metido mano desde hace más de un mes, tengo algún partido aplazado varias veces porque no me queda hueco, tengo a medias un Manual de frontenis que he decidido acabar y algún otro compromiso literario que he pospuesto por falta de tiempo o por cansancio, ya no lo se.

Así que estoy en época de renovación, de cambio, de reconstrucción. Me toca, otra vez, por enésima vez, hacer lo que le recomiendo a mis alumnos de frontenis: Después de un tanto, para, piensa y ...saca. Yo estoy ahora en la primera parte de la instrucción.

sábado, 12 de septiembre de 2009

¡Inocente!

Estimado Julián:

¡¿Pero qué me cuentas?! Estás enfadado y has tenido que denunciar las injusticias que se están cometiendo en este asunto. Nadie puede imponer un castigo tan severo a tu hijo. Se ha conculcado el principio de autoridad familiar por el que todo padre puede educar a sus hijos como crea conveniente.
Te indignaste, seguro, al saber que fue detenido esa misma noche. Más cuando me cuentas que tu hijo no estaba allí, cuando empezó el follón. ¡Qué error! Como dices, tal vez buscaron a algún cabeza de turco que pagara el pato por todos. Y claro, ¿a quién cogieron? Pues al primer tontorrón de dieciséis años que tuvieron a mano.
Vaya trago pasaría. Verse corriendo, al lado de la refriega.
Por culpa de esos hosteleros sinvergüenzas que les venden alcohol barato a los menores, tu hijo, esa noche, cayó en la tentación de la bebida Volvía a casa pero se desvió del camino. A las cuatro de la mañana, con esa cogorza, no estaba en condiciones de volver a su hogar, a tu casa. El lo intentó, desde las once, hora a la que le dijiste que tenía que volver, pero se perdió. Cuando se percató de su despiste, y viendo lo tarde que era ya, empezó a correr. Con ganas. Pero tuvo la mala suerte de que tropezó con un policia municipal que estaba en el suelo, inconsciente. Y lo pateó. Creyó que se trataba de un bulto allí tendido y quiso apartarlo de su camino. De noche y tan oscuro no distinguió nada más que un bulto. Y claro, cuando oyó un gemido, como había poca luz, encendió una cerilla y, sin darse cuenta, la tiró al contenedor. Cuando vio que aquello prendía, y que podía causar algún trastorno al vecindario, optó por ir a dar aviso al cuartel de la Policía. Había mucha gente, muchos jóvenes, seguro que estaban todos allí por causas parecidas. Como tenía que volver a casa y le sabía mal quedarse sin denunciar lo del contenedor, exigió, porque es su derecho, que le atendieran con prontitud. Como todos parecían querer llamar la atención de los agentes, decidió que el también les zarandearía para ver si así le hacían más caso. Pero no, que va, en vez de ser solícitos, se recluyeron dentro del edificio y se encerraron. Y mientras tanto, el contenedor ardiendo. Había que hacerlos salir. Así que empezaron a tirar piedras contra los cristales porque, al ser blindados, seguramente no les oirían. Y cuando por fin, llegan unos policías nacionales y les va tu hijo a contar lo que ha ocurrido, le detienen. ¡Qué vergüenza!
Pero lo peor de todo es ese juez inmisericorde que ha aplicado una durísima sanción a un inocente. Prohibirle salir a partir de las diez de la noche durante los próximos tres meses. Y claro, tú vas a denunciarle. ¡Pero qué vergüenza! ¿Dónde vamos a llegar?
Quedo expectante ante la solución de este caso.

sábado, 5 de septiembre de 2009

La sombra de una duda

Me vais a permitir que en esta ocasión vuelva la vista atrás. Llevo varios días dándole vueltas a este asunto y me apetecía tratar sobre él. Como siempre son las casualidades las que me llevan por un derrotero u otro.
Esta mañana he leído un relato y tras la primera lectura lo he considerado insustancial. Después de la sensacional explicación que me han dado sobre el mismo y tras descubrirme las claves que encierra, he de reconocer que es un cuento muy inteligente. El relato se titula “El Bebé de Desirée” de Kate Chopin publicado el 14 de enero de 1893 en la Revista Vogue, con éxito inmediato. Cuando me autorice su traductora a ponerlo aquí, lo haré.
El caso es que me ha hecho recordar el penúltimo relato que he escrito en este blog: “El anzuelo” http://javierribas.blogspot.com/2009/08/al-cesar-lo-que-es.html
Tras recibir los comentarios, reconozco que quedé un poco decepcionado. Por supuesto no con vosotros, sino conmigo. Tuve la sensación de que no lo había hecho bien. Así que no me queda más remedio que explicar un poco el relato. Porque sólo de esta forma me podréis decir en qué me he equivocado, con qué claves no he acertado.
En mi anterior espacio propio en web http://www.erabradomin.org/javrib/index.html tenía mi taller de trabajo y un espacio para las críticas, expuesto al público . Y reconozco que, de vez en cuando, lo echo de menos. Así que espero que esta vez me ayudéis pues tengo que enviar un relato para la revista de Escritores en Red del mes de septiembre y espero que pueda ser este.
Con “El anzuelo” quise retratar el sentimiento de un pederasta. Pero claro, quería engañar un poco al lector dándole un tratamiento suave, con una voz narradora externa a ambos personajes, sobre todo al principio. De tal forma que quien lo leyera no pensara inicialmente en que el relato no va más allá de la anécdota de una mera relación entre dos internautas. Intenté retratar una belleza real de ella, incluso ensalzándola, para que el lector pensara que la aceptaba plenamente. Un poco más adelante, ya traté de señalar la diferencia de edad indicando que tenía estudios universitarios, luego se trataba de una persona bastante más mayor que la chica. Di la pista de la de la virginidad de ella, incluso como un elemento cautivador para el hombre (tal vez este párrafo pueda llevar a engaño pues me dicen que no queda claro si la virginidad es de ella o de él. Para mí el hombre es célibe y ella virgen, aunque esa diferencia casi no se usa hoy en día, en las conversaciones normales se usa la palabra virginidad para ambos sexos).
Los comentarios recibidos han sido:
“…Felicidades Javier. ¡Qué buena estaba la rubia!Tanto que no servía ni para hablar.Ya me imagino al pollo tatarrtamuuudeeeeando…”

“Hermosa y cruel, real. Devastadora.La Naturaleza, el Destino o simplemente, la Biología, han dado al hombre el don del miedo ante la hembra. Y no hay forma de arrancarselo, eh?.Menos mal que también lo dotó de la Fantasía para vivir desde el fondo del autobús la historia que no supo llevar al escenario…”

“…sino la de que Ella estaba en la parada. Como están ellas siempre. Sólo que ellas buscan siempre el trayecto y nosotros nos conformamos con verlas e imaginarlas. Eso también es cuestión de la vida. Ellas son más reales, no cabe duda…”

“El se lo pierde...no creo q tenga claro lo q quiere realmente si sigue buscando tanto...”
Con estos comentarios, comprenderéis mi desazón. O bien la lectura del texto ha sido “en diagonal” lo que sería una lástima o, lo que es seguro, yo me he equivocado totalmente. Lo que el lector aprecia no tiene nada que ver con lo que yo quería expresar. Así que os pido, si tenéis un ratillo, que me echéis una mano con una crítica que me ayude a ver dónde me he equivocado.
Es que me daría mucha rabie darle la razón a Emilio Porta cuando dijo que con la primera frase era suficiente.
Pd.- Revisando esa entrada he visto una nota de Carmen Silva. Le doy la bienvenida a mi blog y espero seguir leyéndola en su blog. Un beso. Ah, y corroboro sus palabras, las que utiliza parafraseando a Borges: “…en literatura todo está escrito sólo cambia la manera de contarlo…”

domingo, 30 de agosto de 2009

El compromiso de un artista

Reconozco que me daba miedo esto del blog. Sobre todo por la continuidad. Pero ahora tengo justamente el problema contrario. Hay muchas cosas que comentar, muchos temas que tratar y montón de asuntos que son susceptibles de una buena discusión. Además, como ya soy adicto a leer blogs, resulta que siempre encuentro cosas que me llaman la atención. Eso sí, prefiero tener la angustia de elegir que la desesperación por no tener nada que ofrecer.
Esta vez me voy - os envío - al blog, a la casa de un amigo. Personalmente no he tenido mucho trato con él pero poco a poco he ido conociendo sus diversas facetas y cada una es más sorprendente que la anterior. Le conocí en una actuación suya recitando a los clásicos. Me dejó boquiabierto. Me hizo reir como no lo había hecho antes ninguna representación teatral. Ya estaba avisado pero no me lo creí. Hasta que le ví en acción. El y ella, su mujer, con un micrófono y su palabra, sin disfraces, sin decorados, solos en el escenario, me envolvieron y llevaron a épocas antiguas, a literaturas que -dada mi incultura - me sonaban a rancias. Pero no, aquello fue el espectáculo completo. Un poco más adelante supe de su faceta como profesor. Algún alumno suyo me ha hablado maravillas de él. Y luego empecé a descubrir su faceta de poeta, y sus actividades culturales y su dedicación a varias causas entrañables. En fin, que a pesar de la distancia, he ido teniendo una imagen de él que queda cada día más consolidada con sus actos. Y para mí, esto es lo que se debe admirar en una persona.

Hace unos días, paseé por su blog, y tropecé con su última entrada. Me alegra mucho, al tiempo que me da envidia sana, ver cómo alguien es capaz de escribir y desarrollar un pensamiento que yo he sentido y que no soy capaz de trasladar a palabras. Cuando encuentro textos de este tipo, quedo boquiabierto, admirado y sonriente. Me gusta descubrir estas cosas. Y si además, se tiene la valentía no ya de pensarlo y expresarlo sino de exponerlo a la crítica pública, con lo que eso conlleva, y además sabiendo que será socialmente incorrecto, pues entonces mi admiración hacia ese autor aumenta exponencialmente.

Si tenéis un rato, pasar por http://enriquegracia.blogspot.com/2009/08/leer-entre-lineas.html. Aunque el artículo se llame "Leer entre líneas" os advierto que entre líneas no hay nada. Es en las mismas líneas donde está el planteamiento, la filosofía y la verdad. Que no os engañe.
Y, por supuesto, no os quedéis sólo en esta sensacional entrada. Ir bajando a post anteriores, descubriréis sus actos, sus clases, sus letras. Allí está Enrique Gracia, casi al completo. Vais a disfrutarlo. Ah, y quien pueda pasar por su escuela que tenga cuidado. Se quedará allí, pegado a él. A su conocimiento, a su inteligencia, a su bondad. Tener cuidadado, da mono.
Pd.- Ya sé que no es normal hacer un acta de las visitas a casas de amigos. Pero la normalidad en mí no es característica. Quien sea nuevo por estos andurriales y tenga un ratillo que busque en mi blog y pinche en la etiqueta " En casa de..." Os servirá de salvoconducto para conocer a gente muy interesante. Ah, si les visitáis, darles recuerdos de mi parte. Igual me recuerdan. Je.

martes, 25 de agosto de 2009

Noticias, noticias y un poquito más.

Hay varias noticias de las que os quiero hacer partícipes y que pueden ser de vuestro interés. Mirarlas con cariño porque podréis pariticipar en varios eventos y leer cosas que se van publicando en la red. Ahí van:
"IX encuentro de poetas del CAMF"
En la primera, Erika nos hace partícipes de un encuentro de poetas. Os copio la invitación tal cual me la envió. Creo que vale la pena. Ya me contaréis.
"Como les contaba en un mail anterior (si no lo recibieron disculpen), en septiembre de este mes, como cada año, se celebra el "IX encuentro de poetas del CAMF" Hay un plazo hasta el 31 de agosto ya que hay que preparar bastantes cosas.El evento tendrá lugar los días 11 y 12 de septiembre en Alcuéscar (Cáceres), si alguien desea asistir tiene que ponerse en contacto con una de las organizadoras a través de este correo electrónico latorre31@hotmail.com Si quieren saber algo más, en uno de los blogs en los que participo he dejado fotos, direcciones, etc. http://amarlasletras.blogspot.com/Hay un plazo hasta el 31 de agosto ya que hay que preparar bastantes cosas.El evento tendrá lugar los días 11 y 12 de septiembre en Alcuéscar (Cáceres), si alguien desea asistir tiene que ponerse en contacto con una de las organizadoras a través de este correo electrónico latorre31@hotmail.com Si quieren saber algo más, en uno de los blogs en los que participo he dejado fotos, direcciones, etc. http://amarlasletras.blogspot.com/. El CAMF es un centro de atención a Minusválidos físicos que cada año realiza este evento. Durante dos días, diferentes personas se dirigen a este centro para pasar unas jornadas con las personas que conviven allí. Se recitan poemas, se realizan actividades y se pasan momentos muy agradables. Una de estas actividades consiste en lo que ellos llaman "mar de poemas". Cada año nos piden que todos los que queramos enviemos un poema, un cuento, un dibujo, etc. Estos trabajos se cuelgan en las paredes del centro durante 15 días y así todos pueden leerlos, pararse por los pasillos y disfrutar de algo distinto que les hace mucha ilusión. Así les invito a enviar sus trabajos, incluso se pueden mandar algunas grabaciones. La dirección a la que pueden enviarlos es la siguiente: s6729bvh@hotmail.com
Hay un plazo hasta el 31 de agosto ya que hay que preparar bastantes cosas.El evento tendrá lugar los días 11 y 12 de septiembre en Alcuéscar (Cáceres), si alguien desea asistir tiene que ponerse en contacto con una de las organizadoras a través de este correo electrónico latorre31@hotmail.com Si quieren saber algo más, en uno de los blogs en los que participo he dejado fotos, direcciones, etc. http://amarlasletras.blogspot.com/


Revista Literiaria Prosófagos

La segunda noticia, alegría incluída, nos la manda Elisabet Parés, desde Prosófagos:

Hola, amigos: Os invito a conocer Prosofagia, una nueva revista literaria virtual, nacida en el foro Prosófagos, en el que participo. Con ella nos proponemos abordar el mundo de la literatura desde diversas vertientes. Queremos acercar a nuestros lectores la experiencia y enseñanzas de escritores consagrados, a través de entrevistas que hemos realizado personalmente. Prosofagia ofrecerá algunos números sobre temas de interés para aquellos que deseen profundizar en la literatura y el arte de escribir, así como herramientas y recursos útiles para quienes estén en camino a publicar o sean escritores noveles. Dedicaremos otros números a publicar antologías de relatos o poesías de los miembros del foro. Nuestro deseo es que abráis la revista para disfrutarla y para sacar buen provecho de sus páginas. Desde el equipo de redacción, estamos abiertos a vuestras sugerencias y comentarios. Podéis escribirnos a: revistaliteraria@prosofagos.com Y este es el enlace con la revista:http://www.revistaliteraria.prosofagos.com/ Un saludo, Elisabethttp://comollegarapublicar.blogspot.com



Bueno, pues además de leer todos sus artículos, podréis ver una reseña de Atmósferas,100relatos para el mundo (ya sé que dije que no hablaría de Atmósferas hasta septiembre, pero me ha hecho mucha ilusión). Si miráis con atención esta estantería, podréis ver nuestro libro. Queda bonito, ¿no?


SALVAR A ELVIRITA
En tercer lugar, y el orden de los factores no altera el producto, qiero invitaros a participar en la nueva iniciativa, en la nueva propuesta literaria en la que está inmerso el grupo Escritores en Red y sus amigos. Tenemos que Salvar a Elvirita. Ante una propuesta como la que nos hace Santiago Solano, no podemos menos que ayudar. Os dejo este enlace http://santiagosolanogrande.blogspot.com/para que podáis ver en qué consiste tamaño reto. Leer con tranquilidad porque las expectativas que abre son muchas. Participar es todo un reto divertido, creativo y apasionante. Si empiezas no lo podrás dejar. Ten cuidado.
Finalmente, si habéis llegado hasta aquí y aún tenéis ganas de leer un poco más, os dejo mi aportación. Espero que os guste.

J´ACCUSE
.......El tiempo apremia y nadie se da cuenta. Elvirita está encerrada en su mundo. Una celda cuyas paredes, techo y suelo, está construida con 387 palabras. Allí la ha recluido el implacable juez Solano, tras dictar sentencia sobre lo que ocurrirá.......Ni siquiera los medios de comunicación, que han seguido este caso dándole un despliegue informativo inusitado, ni la opinión pública, influida por aquellos, se han percatado de que el problema de esta niña es tan antiguo como la vida y que no se resuelve con la cárcel. Aunque existan los agravantes de locura y eternidad, conceptos en los que Solano ha asentado su dictamen sobre lo que ocurrirá. ......Hay que defender a Elvirita. No es culpa suya. Debe prevalecer la racionalidad. Durante el juicio, el abogado Sr. Porta, influenciado por la tendencia actual a las consideraciones sobrenaturales, no dio el giro realista necesario para la salvación de su cliente. Su argumentario fue escaso - sentimos la falta de palabras – utilizando con parquedad los informes de un eminente pero discreto médico psiquiatra, Doctor Ortega, que tampoco acabó de implicarse en el dictamen, dejándolo pendiente de una posible, remota y quimérica solución.......Desde la Asociación de Defensa del Mayor, reivindicamos que Elvirita, hasta cumplir cuatro años, era totalmente normal. Disfrutaba de su niñez como cualquier otra niña. Pero su problema nació al mismo tiempo que lo hizo Pepón, su hermano menor. Para él fueron todas las atenciones que hasta ahora habían sido suyas. Elvirita dejó de ser el centro familiar; los cariños y los obsequios se repartieron, tal vez no de forma justa y ella no lo soportó. No se le puede dar todo a un niño para luego quitárselo. Llegó al límite cuando comprendió que su hermano pequeño era Pepón, así de rotundo, de grande, y ella seguía siendo Elvirita – ¡vaya nombre! - la pequeña, la minúscula, la que ya casi no existía. Entonces se defendió. De todos. Para ello mintió, llamó la atención, hizo cosas que ni ella misma aún sabe el porqué. Pero al imaginar - inocente niña - cómo le ponía la zancadilla a la profesora, cómo se le moría su madre, cómo ella misma se lanzaba contra el espejo, no adivinó que el inclemente y ominipresente Solano la aplastaría con el peso de la justicia.......¡Salvémosla, evitemos la injusticia! Estamos a tiempo.





viernes, 21 de agosto de 2009

El genio de la pluma maravillosa

Este post me viene obligado tras pasar por el blog de Rosa Jimena (http://rosajimena.blogspot.com/), leer su nuevo "chispazo" , quedarme encantado como siempre y luego, para rematar, encontrame con los comentarios de alguien. No me he podido contener y me he saltado el post que pensaba poner este fin de semana. Ahora éste, me apetecía más.







Estimado Emilio:

Aunque se me acumule el trabajo, entre lecturas de blogs, comentarios, contestaciones a correos y un poquito de intento de creatividad, he decidido parar un momento para enviarte estas líneas. Lo primero que quiero es agradecerte todas las notas inteligentes, brillantes, divertidas, a veces provocadoras y de ánimo que vas colgando por los distintos blogs. Buscándolas, me obligas a leer todos aquellos donde supongo puedes estar –con el trabajo que eso lleva – y cuando te encuentro, siento un satisfacción parecida a aquel que ha perdido a sus amigos en una noche de fiesta, y va recorriendo todos los locales donde es posible hallarlos. Hasta que les encuentra. Esa sonrisa instantánea que le aparece en el rostro es la misma que debo tener yo cuando leo entre los mensajes: “Emilio dijo…”
Porque además, si alguien postea una palabra, tú le regalas una frase, si es una frase, tú un párrafo, si aquel un párrafo, tú una carta completa estirando su entrada, haciéndola más grande, explicando el valor de lo escrito por el autor y presentando al lector y al escritor nuevas rutas. Y obligas, claro, obligas mucho, a quien sabe que va a ser leído por ti. Y nos haces trabajar mas y mejor, para saber que si nos lees y escribes, vamos por el buen camino y que si no aparece el “Emilio dijo…”, es que algo ha fallado. Y entonces viene la provocación, ese esfuerzo por mejorar para hacer que el genio inspirador de la lámpara salga a la luz. Te frotamos con nuestras letras, para que vengas y nos concedas el deseo de leer tu comentario. Por eso yo te bautizo como el Genio de la pluma maravillosa. Gracias por estar ahí.
Pd.- Quien encuentre a "Emilio dijo..." que le siga la pista. No le defraudará.
Ah, y con esto no acabo contigo porque aún te espera otra más. Pero eso para un poquito más adelante.

miércoles, 19 de agosto de 2009

!Al César lo que es...!


¡Vaya semanita! He tenido que usar la violencia contra un okupa. Yo suelo ser tranquilo y en general negociador pero esta vez he tenido que sacar mi vena violenta. Resulta que la semana pasada, por pura caridad, porque me da la sensación de que está sólo, invito a anónimo a pasar un día aquí, en mi blog. Cuando ya lleva instalado dos o tres le recuerdo que es un invitado y que su tiempo de estancia ya ha pasado. Me pide una prórroga y se la doy. Hace dos días, con palabras ya un poco más graves, le amenazo para que desocupe mi casa. Reconozco que en ese momento me ataca un poco la envidia. Él, con una sóla entrada, ha conseguido robar la atención de mis lectores. ¡Mi bien más preciado! Y no sólo eso, sino que además le comentan, le replican y le dan cancha. Y el contador de visitas aumentando y el de comentarios también. ¡Pero qué jeta(caradura en España)!
Y el colmo fue ayer, cuando me dijo que se encontraba tan a gusto aquí, entre mis amigos, tan bien acogido, que decidía quedarse. Y claro, por ahí no paso. Una cosa es que por cortesia le invitara a contestar, pero claro eso es como aquel que forzado por las circunstancias te invita a comer sin conocerte de nada. Quien conoce las mínimas reglas de educación sabe que ante una invitación de estas hay que decir que no. Pues este anónimo esta claro que se debe haber criado en alguna jungla. He tenido que expulsarle.
Así que por fín vuelvo a ser yo y quedo otra vez como dueño de mi blog, de este espacio ¡que es mío!, con mis lectores y mis cosas. (Ah, a María me la quedo también).
No obstante, por si se le ocurre volver intentando quitarme lo que es mío, le he dejado una nota. Un texto que le demuestre de quien es la propiedad de todo esto, que mi casa no está deshabitada, que aquí vive alguien, que la tiene ocupada y la cuida. ¡Faltaría más!
El anzuelo
Al verla decidió no bajar del autobús. Ella, de pié, esperando, bajo la marquesina de la parada. Nunca la imaginó así. Y sin embargo, en los múltiples correos electrónicos que se habían cruzado, ella no mintió. Rubia, de pelo largo, pupilas color violeta y, para la cita de hoy, camisa oscura y falda corta que deja al descubierto unas esbeltas y bronceadas piernas. Es incluso más alta de lo que podía suponer. En esta ocasión no había mentiras. Al contratrio.
Porque ella le escribió diciendo que era dulce y cariñosa, que le gustaba hacer nuevas amistades, que sus intenciones no iban más allá de conocer gente, salir a pasear, y hablar. Sobre todo esto último. Que sentía que sus amigos de siempre andaban muy revolucionados, quizás con exceso de adrenalina y que a ella, de momento, eso no le interesaba. Que había descubierto que con él podía hablar de todo y sin cortapisas y que nunca antes nadie le había prestado tanta atención a sus cosas. Por eso quería verle.
El tuvo claro desde el principio que el primer paso, solicitar una cita, lo debería dar ella. Y lo dió. Era un verdadero experto en este tipo de relaciones, confirmadas con sus estudios universitarios de psicología. Desde que probó por primera vez internet, hacía ya algún tiempo, vio con claridad que era la mejor forma de tener contactos. Nunca fallaba.
Pero esta vez no se atrevió, ella era demasiado mujer para él. No es lo que buscaba. Ella no era una niña, aunque por su edad debería serlo y a pesar de que le había reconocido su virginidad. Pero él las necesitaba más infantiles, más angelicales, más inocentes. Sólo así.
Llegará otro día, otra parada.

martes, 11 de agosto de 2009

¿Quién me manda un ramito de violetas?


Prometo que pensaba dar un poco más de tranquilidad a las entradas del mes de Agosto, pero no puedo hacerlo. Otra vez, una de las notas que me han mandado al post anterior me obliga a crear uno nuevo. Esta vez, un anónimo, me dice cosas muy interesantes que nos sirven para pensar, para discutir, para profundizar en situaciones que la vida nos ofrece. Quien lo ha escrito me conoce, y bien. Sabe que estoy loco por hacer un blog propio que no sea mío, que sea de quienes pasean por el. Y quien sea este anónimo, dio en el centro de la diana. Al mandarme este mensaje, sabe que me dice: ¡Quítate que allí voy yo! Y yo, encantado. Esta vez, seré yo quien le conteste como lector pero no desde aquí, desde la titularidad del blog, sino desde los mensajes. Ahí os dejo con sus meditaciones,con lo que nos ha regalado Anónimo, porque así lo considero, un regalo, unas maravillosas flores de un lector desconocido. Ah, y a las nueve menos cuarto de la mañana. ¿Pero cómo se puede estar tan despejado casi antes de que salga el sol?



Anónimo dijo...
Hoy he leído esta "¡Que bello es escribir" del Cuaderno de Bitácora de Javier. La verdad, no sé quien es el animal que le riñe por no escribir: ¡Si lo hace todas las semanas! Tampoco entiendo lo del destino, lo del reconocimiento y lo del crear cosas. El destino no es para mí algo tangible, algo que haya que buscar o encontrar. Es decir, no tengo ambiciones. El destino es, para mí, simplemente el ir haciendo el camino que la vida te ofrece. No hay que buscar nada, ni esperar nada, ni por supuesto, creerse que puede ocurrir nada extraordinario. La vida es simple, la que se nos ha dado, la única que podemos vivir. Sólo hay que dejarse llevar. Sólo hay una certeza: somos polvo que el viento arrastra. Por eso a Pepín Bello, al final, arrastrado por el viento político, le oímos decir que él era tan poeta como marciano. Serena afirmación de esto que estoy diciendo.El reconocimiento se produce todos los días, no hace falta buscarlo. En el autobús, cuando vas leyendo, se te reconoce como lector. En el trabajo, cuando lo realizas bien, se te reconoce como lo que haces: albañil, fontanero, profesor. Porque lo otro, eso de aparecer en los periódicos como el mejor escritor joven de la década, eso no es reconocimiento, eso es pura farsa, digamos publicidad, mentira: ¡pues no llevo años leyendo en los suplementos culturares y las revistas especializadas esa misma noticia! El reconocimiento como poeta lo tienes cuando lees un poema en público que hable del amor que le tuviste a tu madre y ves a una señora, al fondo de la sala, enjugarse las lágrimas con un pañuelo de papel. O cuando lees un relato con tintes humorísticos y oyes a la gente reír. Eso es reconocimiento. Lo demás son ínfulas que se pierden en el tiempo.Lo de crear, eso ya me lo creo muy poco, vamos que ni me lo creo. Hablo del texto como portavoz de un mundo de ficciones. Nadie puede crear nada sólido. Es imposible. Sólo ilusiones. Nada de verdad. Todo lo que escribimos es mentira. Es una burda imagen de lo que ya existe. En algunos, un reflejo muy aproximado; pero sólo eso. Crear es una palabra imposible. Digamos que con el texto lo único que podemos hacer es mentir bien para que el lector crea estar en una realidad; sólo eso. Uno no crea una novela, sencillamente la escribe. Uno no crea, un personaje, sencillamente lo caracteriza. Uno no cuenta una historia, sencillamente, urde un espacio temporal o atemporal atrapado en la palabra que parece que imita a las verdaderas historias; que son las que vivimos todos y cada uno de nosotros. Eso, Javier… que hagas lo que quieras; que ese es tu destino. Eso, Javier… que ya te reconocemos como buena gente, que no es poco; y también como un tipo que de vez en cuanto intenta contarnos una mentira que parezca una verdad.Eso, Javier… los imposibles, siempre son imposibles. ¿O no?
11 de agosto de 2009 8:46



sábado, 8 de agosto de 2009

¡Qué bello es escribir!

Me riñen. Siempre me riñen. Que si no escribo, que deje de escribir estas cosas en el blog y me dedique a crear cosas, que me voy a morir y no dejaré nada, etc,etc. Y sí, tienen razón. Escribo poco. La verdad, casi nada. Pero como cada uno hace lo que le apetece y cuando le apetece, a mí me ocurre que disfruto mucho dándole vueltas a una estructura, a una idea, a una imagen y luego, cuando llego a una conclusión, pues ya está. Sí, se acabó. ¿Para qué voy a escribir el mejor relato del mundo si ya lo he visto, si ya sé como va a ser, si ya sé como acaba y ya veo que llega a quien tiene que llegar? Seguramente si lo escribo tendría todas las imperfecciones que no tiene en mi cabeza. Entonces ¿para qué?. Tal vez me ocurra lo mismo que le ocurrió a Pepín Bello, salvando las distancias, que encontró su destino y su reconocimiento por otros derroteros. Soy feliz con mis amigos, con mis conocidos, sorprendiéndome con sus creaciones, leyendo con pasión sus escritos, dandoles apoyo y, a ratitos, jugando a ser escritor. Más que nada esto último para que no me echen de estos círculos y me dejen disfrutar con ellos. Y a lo mejor me cae algún premio como a Pepín...¡Cuántas alegrías da esto de escribir!
Os dejo con la sorprendente biografía de este hombre que leí el otro día en Wilkipedia.
Conocido como Pepín Bello, fue el último testigo vivo de los famosos amigos de la Residencia de Estudiantes de Madrid, entre los que se encontraban muchos miembros de la generación del 27 como Lorca, Dalí, Alberti y Buñuel, de quienes fue un íntimo amigo y con los que mantuvo relación durante toda la vida de estos. Con Federico García Lorca compartió habitación durante algunos meses de cursos sucesivos en la mencionada Residencia de Estudiantes. Pepín Bello es conocido como «el fotógrafo de la generación del 27», por haber realizado la gran mayoría de las fotos que se conservan de aquel momento, tanto durante el periodo en que convivieron en Madrid como de los encuentros que tuvieron en lugar durante el final de la década de 1920 y el comienzo de la guerra civil en 1936.
Hijo del ingeniero
Severino Bello Poëysuan, se relacionó desde su infancia con personajes de la talla de Joaquín Costa, Ramon y Cajal y Francisco Giner de los Ríos, de quien su padre era muy amigo. Ingresó en la Residencia de Estudiantes a los once años. Estudió medicina y durante la República desempeño diferentes cargos oficiales. Si bien ya antes de la introducción de la II República había desempeñado cargos de relevancia durante el desarrollo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla, ciudad a la que llegó en 1927 y en la que permaneció hasta 1936. En Sevilla conoció y llegó a ser muy amigo de Ignacio Sánchez Mejías, el mítico torero de la generación del 27 fallecido durante una corrida de toros y a quien García Lorca habría de dedicar una de sus obras cumbre: Llanto por Ignacio Sánchez Mejías . También en Sevilla fue unos de los organizadores del homenaje a Góngora en el Ateneo.
Enrique Vila-Matas se refirió a él como «el arquetipo genial del artista hispano sin obras». Su actividad profesional ha estado alejada de la actividad cultural propiamente dicha, aunque ha mantenido contactos con muchos de los amigos hechos en la Residencia como con Rafael Alberti.
Durante la
Guerra civil española subsistió en Madrid, y tras ella fue consejero de la Hidroeléctrica de Huesca. Tuvo diferentes negocios no muy afortunados: una fabrica de peletería en Burgos, ciudad en la que decía haber vivido en soledad durante 15 años, y luego un negocio de motocine en Madrid, con Antonio Garrigues Díaz-Cañabate, que también fracasó, después se jubiló. Le concedieron la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes en 2004. Murió el 11 de enero de 2008 a los 103 años.[1]

domingo, 2 de agosto de 2009

Sólo para leer con tiempo



Este no es un post para leer en cinco minutos, sonreír y salir. Esta vez os pediré un poco más de tiempo. Si no, déjalo para cuando lo tengas. No es que os vaya a presentar un drama, no. Incluso es posible que os arranque una sonrisa. Pero sí que necesita tiempo de información, de lectura y de decisión. Os cuento:

Tras una buena conversación como la que provocó el post anterior sobre el Ying y el Yang debe venir el relax. Y más aún si - como ocurre en España- estamos en pleno periodo vacional. Así que me voy a atrever a haceros una propuesta sobre algo que ya hice en su momento y que ahora voy a retomar.

Como la cabeza muchas veces nos lleva por sitios extraños, cuando la mía unió ying y yang a vacaciones, a tiempo de descanso y de reflexión, a nuevos caminos, cambio de actividad, etc, etc me trajo el recuerdo de la epoca en la que practiqué control mental. No, quien no lo conozca que no se asuste.

Yo me compré el Manual del método Silva y lo puse en práctica. No asistí a ningún curso de nada ni conocía ningún gurú, es más, prácticamente no se lo conté a nadie. Y os prometo que me funcionó. Tanto que me asusté.

Pero claro, cuando las cosas se quedan inacabadas, nos llaman de nuevo. Así que he decidido volver a empezar.

Como ahora cada información que necesito la busco en primer lugar en internet, decidí hacerlo en esta ocasión. Y debe ser buen momento porque otras veces busqué cosas y no encontré nada. Pero esta vez sí. Os voy a dejar varias direcciones que os podrán informar sobre todo esto.

En primer lugar, en wilkipedia http://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_Silva podréis encontrar una reseña sobre el Método Silva. Desde ahí, además, podréis leer cosas sobre la meditación, sus antecedentes, nivelas, alpha, beta, theta, etc,etc. Creo que es un viaje muy interesante.

Una vez leído todo esto y si queréis continuar, os aconsejo que paseis por control mental práctico http://www.innatia.com/s/c-control-mental-practico.html donde encontraréis una serie de ejercicios prácticos, sencillos, metódicos y bien explicados con los que podréis sumergiros aún más en este mundo.

Creo, de verdad, que para quien no lo haya practicado, es una experiencia nueva que os hará encontrar importantes partes desconocidas de vosotros mismos. Hay vida más allá de la rutina diaria. Ya me contaréis.

viernes, 31 de julio de 2009

Ahogado por el ying y el yang



Tengo dos maestros en los que confío. Uno es Santiago Solano (http://santiagosolanogrande.blogspot.com/) y otro es Emilio Porta (http://emilioporta.blogspot.com/). Gracias a ambos he llegado hasta donde estoy (claro que a lo mejor deberíamos analizar si ese dónde estoy es mucho o poco pero eso no es culpa mía, que yo me esfuerzo, sino de ellos).

Ambos son el ying y el yang, ese concepto fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo según la filosofía oriental. Sin orden, uno es el trabajo, otro la inspiración, uno lo mínimo, otro lo máximo, en uno prima la idea, en otro la palabra, en uno la acción y en el otro el pensamiento, uno es alto y otro bajo, uno guapo y otro feo (je,je) y además de todo eso, ambos son amigos irreconciliables. .

Este par de maestros,que intentan con buena voluntad llevarme por la senda de la literatura, me vuelven loco. Yo ya no se por dónde ir. Os cuento.

Si entráis en el post anterior, veréis que os conté que en mi viaje de vacaciones había recibido varios flashes que pensaba utilizar para algún relato http://javierribas.blogspot.com/2009/07/ya-se-que-irme-sin-avisar-no-ha-estado.html

Mis dos jefes han entrado en la propuesta y cada uno de ellos me presenta su visión del asunto, os dejo con ellos porque creo que así entenderéis bien mi encrucijada.

Emilio Porta:

""Al verla decidió no bajar del autobús"...¿me quieres decir por qué necesitas continuar el relato? Es suficiente. Ufff...es total, Javier. Dice tanto que pasa a ser uno de mis relatos favoritos. Ya sabes que me gusta lo mínimo que dice todo. Dios mío qué pensamiento más completo, más real, más sugerente...Todo lo que debiera ocurrir y no ocurre, todo lo que debiera ocurrir y ocurre, lo vivido, lo soñado, lo casual, lo incierto...Y sin embargo ocurre porque está ahí. Yo no quiero leer mucho...quiero leer cosas como esta. Eso es la vida..."Al verla decidí no bajar del autobús" Ese era el viaje. Olvidarse del destino exacto, dejar que el destino sea el propio viaje...wou! qué bueno...sin más.
27 de julio de 2009 18:18

Santiago Solano escribe:

.....Al verla decidió no bajar del autobús. Se quedó allí, dos asientos detrás de ella, observando el arco de la camiseta roja sobre la piel blanca moteada de pecas. El pelo rubio caía desde la altura de un cuello esbelto como una cascada de deseo. Estaba solo, lo mismo que aquella tarde, con esa soledad que sólo es posible en medio de la gente. Y excitado, muy excitado; como aquella tarde en la que, sentado, solo, frente a su cerveza, pensaba en Luisa, en su muñequita rubia, en la mujer con la que había compartido los días y las noches de más de treinta años. Pensaba ahora también en sus labios rojos que ya no volvería a besar nunca más......Al lado de la mujer rubia del autobús se sentaba el hombre amarillo. El japonés, a pesar de su pequeño físico, de su cara redonda cubierta de arrugas y cicatrices, de aquel desgarrón bajo las cejas a modo de ojos, de aquella fealdad manifiesta, no en vano apenas si tenía nariz, iba contándole a la chica, en un español atiplado, patrañas increíbles. Y ella iba encandilada con aquellas historias de honor y viejas espadas afiladas, escalofriada con aquellos dedos de la mano derecha que caen al suelo, recién cortados, bajo el rostro de un héroe anónimo que suda de dolor, mas sin una mueca que lo revele. Luego ve la mano mutilada de él, esa mano que la chica se lleva a la boca y besa......Sin saber por qué, piensa en la escena de la película en la que un escritor americano, tildado de aventurero irracional por su generación, discute con un militar nipón el futuro de la humanidad. El ejemplo del autor loco, ese enfrentarse a la vida con lo que uno tiene, aunque sólo sea imaginación, le descubre su camino, aquí en Palencia, cuando el autobús circula por la calle Gabino Alejandro Carriedo. Ve entonces recostarse la luz del sol a los pies de los árboles, oye el canto de una bandada de pájaros, huele el aceite de una churrería, toca la llave de su nueva vida en el bolsillo del pantalón, saborea el caramelo de menta que no recuerda haberse llevado a la boca, pero que ahora salta nítido a un primer plano......Luego, sencillamente, dice:......- Ésta es mi ciudad, la que he imaginado tantas veces.


Como comprenderéis, después de esto, estoy para el suicidio. No sé si ir para adelante o para atrás, si cortarme las venas o dejármelas largas, si subir o bajar. Es bastante posible que pida una excedencia en el trabajo y me vaya a meditar a mitad del campo, a ver si soy capaz de encontrar la respuesta a esto de la Literatura.

sábado, 25 de julio de 2009

¡Va por vosotros!



Ya sé que irme sin avisar no ha estado bien pero necesitaba desconectar un poco. Para compensar os dejo el brindis de la foto (esa cerveza me la tomé a vuestra salud)

Ahora tendré que sufrir ausencias hasta la vuelta de todos los amigos pero creo la espera merecerá la pena. He estado de vacaciones, fuera de mi lugar habitual y dedicandome a ver, a observar, a pensar y a admirar. Hay muchas cosas que contar pero como esto no es un blog de viajes sino de otras cosas hoy sólo quiero dejaros algunas ideas, como flashes, que me han ido viniendo a lo largo de mi recorrido. No se a vosotros, me imagino que también, pero a mí la idea para los relatos me viene como un fogonazo y me deja traspuesto. Luego le doy tiempo de maduración y si el calor del chispazo no se apaga, es decir, me sigue golpeando como para abrirse paso, entonces me pongo a escribir.

Os dejo pues algunos de las frases de estos días. Veréis que son muy generalistas y poco literarias, pero es lo que me sirve a mí de inspiración.


...al verla decidió no bajar del autobús...

...aquella era su ciudad, la que imaginó tantas veces,...

... sentado, solo, frente a su cerveza,...

...el japonés, a pesar de su pequeño físico,...

...con el ejemplo del autor loco, descubrió su camino,... (esto me ha dado una serie de ideas que las voy a poner en práctica) (Retratos)


Esta lista tiene ahora una semana (o dos) de reposo. Luego me pondré a escribir.
Ah, tenía ganas de volver con vosotros. Un abrazo a todos.

sábado, 11 de julio de 2009

El dios


Mi afición al fútbol es esporádica. Veo algún partido de vez en cuando y si es posible en compañía. Es una buena excusa para echar unas risas.

Me acuerdo que cuando el Valencia club de futbol quedó campeón de liga en España, salí a la calle para ver el ambiente. Llegué a la plaza del Ayuntamiento de la ciudad y me dejé arrastrar por la fiesta. El colorido me gustó mucho, ví a la gente sonreír y disfrutar con la algarabía que se montó. Paseé una hora por allí y volví a casa pensando en la fuerza que tiene el fútbol como deporte de masas. Por supuesto, mi interés estaba en ese ambiente. No me interesó ni me quedé a ver la llegada de los futbolístas en su autobús descubierto, a esas 20 o 30 personas saltando dentro de un autobús y saludando a la gente como si hubieran conseguido la mayor hazaña del mundo. Eso no formaba parte del espectáculo que despertaba mi atención.

Os cuento esto para tratar de encontrar una justificación a la asistencia de 80000 personas a la presentación de un jugador de futbol en Madrid. Si yo fuí a ver cómo se ponía la ciudad por el motivo anteriormente descrito, tal vez podría intentar comprender lo de Cristiano Ronaldo en Madrid. Pero creo que no tienen nada que ver ambas situaciones. Sin ser futbolero, reconozco que como deportista ese hombre es muy bueno. Pero... ¿Qué coño hace toda esa cantidad de gente para ver la presentación? Ni siquiera se jugó un partidillo. Nada. Sólo habló un poco y dio la vuelta al campo. ¿tan importante es ir a ver eso?

Estamos haciendo dioses donde no los hay. La fuerza de la televisión es inmensa, la globalización nos ataca peligrosamente. ¿Cómo se sentirá un chaval de 24 años cuando viva eso? Seguramente todos vamos a querer imitar a ese joven jugador, le vamos a poner como ejemplo de vida, de objetivos, de metas. Pero yo no alcanzo a ver el resultado. Creo que el final de esto va a ser la decepción, la frustración, el desengaño. Y esto es muy peligroso. Demasiado peligroso para nuestra juventud. Alguien tendrá que avisar de los peligros que esto conlleva. Que no son pocos.