viernes, 19 de diciembre de 2008

Decir no



¡Qué difícil es decir no! Saber utilizar este monosílabo maldito en el momento justo es tarea de titanes. Es una palabra que aprenhenderla en nuestra rutina diaria nos hace derramar sangre, sudor y lágrimas. Y a pesar de saber que es necesario para mantener la cordura, resulta dificilisimo pronunciar el monosílabo maldito. Decir NO es muy dificil. A muchos se nos bloquea la mente.


Todo esto viene por el empeño constante en resultar atentos y comprensivos. Si además añadimos que las cosas de vivir (trabajo, vinculos familiares, relaciones sociales) se ponen cada día más difíciles, pues resulta que en la búsqueda de la felicidad y de la compañía y del trabajo estable, pensamos que no cabe esa posibilidad. Con lo que tenemos siempre en la boca el sí. Pero claro, si deberíamos haber dicho no, se nos queda un sentimiento de angustia y una ansiedad que nos puede llevar a la enfermedad. Además viendo los resultados del sí, se puede llegar al hábito. Y ahí estamos muertos. Relacionamos el no con la palabra egoísmo. Y se nos bloquea todo. Lo más terrorífico de todo es que no utilizando el no, engañamos a los demás.


Hay que utilizar el no. Es señal de responsabilidad, autoestima y madurez. Es sano. Y necesario para conocer, conocernos y que nos conozcan. Es un acto de reivindicación de nuestra realidad personal. Hace que en las relaciones personales el de enfrente sepa exactamente cual es nuestra posición y actitud ante las cosas. Y seguramente a nuestra satisfacción se unirá la de la otra persona porque sabrá que determinaciones tomar en su relación con nosotros. Es la mejor forma de comprobar en qué medida se nos valora y se nos quiere por cómo somos en realidad.

Reivindicando nuestro derecho a decir no, podremos pensar que los demás hacen lo propio, y asentaremos una comunicación más fiable, veraz y fluida.


Así que a entrenarse. A practicar el no. A decir que no en las situaciones que consideremos necesarias. Seguro que nos sentiremos mejor. ¿O no?

4 comentarios:

senovilla dijo...

Y de vez en cuando debemos decir también un Sí bien alto.

Saludos Cordiales.

Manuel dijo...

Feliz dia Javier. No creas que no te vigilo desde mi silencio, eh?. Se que aún te debo ese relato y estoy decidido a escribirlo. Habrá que dar tiempo al tiempo, que este último tramo laboral viene complicado.

Pero quería que supieras que te leo con placer casi cada día y que tienes mi apoyo incondicional.

Un abrazo enorme.

Javier dijo...

Hola Senovilla:
Yo creo que más que a decir sí, debemos ser capaces de dar un paso al frente. Gracias por pasar por aquí.

Javier dijo...

Manuel:

Desde que te has convertido en indio, se que estás pero no te veo. Te emboscas en el contador, te haces uno con la naturaleza del blog y observas sin ser visto. Pero yo sé que estás. Gracias
Un abrazo.
Javier