martes, 9 de diciembre de 2008

Caminando hacia los cincuenta

Me parece que durante un par de meses sólo me voy a poder dedicar a la lectura. Los blogueros narradores se han puesto las pilas y han acudido rápido a la llamada.

Os dejo el regalo de Vanessa Martínez





SOMBRAS


Miro ese traje en la silla que me puse con tanta alegría para ir a tu encuentro. Contigo, regresaron las flores a mi vida, las miradas… acariciaba tu mano y dibujaba en ella laberintos donde me perdía y no me importaba otra cosa que estar junto a ti. Tu voz de melocotón, tu sonrisa, tu pelo aún abundante recogido en ese moño. Sólo existías tú. Tu conversación era mi terapia. Cada día era un prado que se abría en mi camino.

Cuando ya sólo tenía insomnio y el tiempo pasaba, llegaste tú, Zulma. Teníamos orígenes y pasados totalmente diferentes. Tú venías de la Argentina, y me hablabas de esos lugares de tu infancia, del Buenos Aires de tu juventud, de la vida que no había sido fácil. La decisión de venir a España no la tomaste tú. Viniste con tu hijita Nora, tu yerno y esos nietitos que son tus soles y para ellos eres su segunda madre.
Yo, sin embargo, no tenía realmente amistades, sólo hablaba a ratos con las personas con las que coincidía en el parque y ahora ni tan siquiera eso. Los ojos se me han secado, ya no tengo ganas de levantarme, todos los días vuelven a ser noches, sólo veo mi el traje en esa silla, y miro por la ventana reviviendo aquél día. Mientras los niños jugaban tu te paraste frente a mí, haciéndote la entera, sin querer que las lágrimas asomaran, no fuera a ser que ellos te vieran.
-Me encantó conocerle Antonio.
Apretaste mis manos y salieron de tu boca aquellas palabras que me dolieron más que cualquier muerte.
-Vámonos nenes, tenemos que viajar y mamá nos ha dicho que regresemos pronto.

Ahora, desde la ventana, sólo veo mi sombra. Esa marcha tampoco fue idea tuya, porque al igual que a los niños, a los mayores tampoco nos preguntan.
Vanessa Martínez Ortega © http://andarconcienojos.blogspot.com/

1 comentario:

Pilar dijo...

Que lindo! me gustó.