martes, 18 de noviembre de 2008

La reina

Alterada, se dirigió a su novio para instigarle a actuar. Un idiota le había empujado. A ella no le importó si fue un acto voluntario o no. Eso era lo de menos. Aquel niñato, con alguna copa de más, no sabía quién era ella. Se iba a enterar. Y señaló con el dedo a quien no respetaba el status de la noche, al transgresor que no sabía que ella era la reina de esa discoteca y que su novio era el cachas de la puerta. Sonrió cuando vió que su hombre y los amigos de su hombre se acercaban a aquel imbécil y lo sacaban a empellones del local. Sonrió a su amiga. Su gesto era de triunfo. Así quedaría claro quien mandaba allí.

El joven quedó tendido en el suelo, muerto. El novio y sus amigos en la cárcel, acusados de asesinato y ella... Todo por un empujón.

3 comentarios:

Pilar dijo...

Es triste que tengamos que seguir viendo estas cosas, aquí en Salamanca también es habitual, pero aun no hemos tenido que lamentar ninguna muerte. En esto han convertido el reino de la noche, en una mezcla de alcohol, drogas, porteros de discoteca recién salidos de la carcel y armados, y gente a la que no puedes mirar de una manera determinada porque entonces te has metido en un lío.
Así es, con lo que me gusta a mi la noche!!!
Un beso

Javier dijo...

En efecto Pilar, siempre hay quien fastidia las cosas buenas. Una copa, buena música, ambiente majo, buena compañía,...la noche es un embrujo.
Besos

Manuel dijo...

Perdonadme que irrumpa en vuestro diálogo.

No reniego de mi condición de médico, pero a veces me hubiese gustado ser Fiscal. ¿O la Justicia en este bendito pais es tan blanda?.

Cuando hace unos años vimos en un vídeo el asesinato de una persona en el "Maremagnum" de Barcelona, algunos pensamos que se pondría fin a la saga de "gorilas de pueta de dicoteca". Evidentemente no fue así.

Catalunya optó por exigir "cursos" para acceder al cargo de portero de local. Mi amigo Antonio me decía la otra noche: "eso es que, cuando entra alguien le preguntan: a ver, dígame la Ley de Boyle Mariotte"... y si no se la saben pues ¡hala!, a casa, que aqui no entras.

Parece que la cosa no mejoró demasiado. Según leo los gorilillas de puerta siguen apaleando presuntos clientes según les caigan.

El caso es que esta última muerte, una más de muchas que se han sucedido a manos de los gorilas, o una uerte, de tantas que podrían haber acontecido, dadas las palizas que los susodichos propinan, remueve al Ayuntamiento y... ¿Y?. ¿ALGUIEN SABE DECIRME CÓMO CONTINÚA LA HISTORIA?.

Entre tanto, las Empresas de Seguridad, tienen problemas serios con la seguridad, simplemente porque se ajustan a la ley.

¡Señor Fiscal!, por favor, deje de jugar con la WII de su hijo y trabaje un poco!!!.