domingo, 9 de noviembre de 2008

¡Bendito Lunes!


El fin de semana se hace corto. Leer, ver una película, dar unas clases de frontenis a los chavales de mi escuela, escribir un poco, pasear por Internet, tomarme alguna cerveza, dormir un par de buenas siestas, leer el periódico de los Domingos desde la primera hasta la última hoja, y se acaba el tiempo. No da para más. Se me hace muy corto.
Y claro, dejo en el tintero varias que no he hecho, como salir a pasear, hacer yo un poco de ejercicio, preparar el próximo libro que estoy pensando, aprender a manejar varios programas informáticos para mejorar en el uso de la Red, aprender a cocinar, estudiar inglés, alguna salida fuera de la ciudad, …
Así que cada fin de semana acabo frustrado. ¿Será por eso que el Lunes iré a trabajar con alegría?

2 comentarios:

Manuel dijo...

Hay que ver lo que me estoy perdiendo por tener unos días tan ajetreados!.

El destino me trae esta noche a tu página, Javier. Ese Destino que existe y se empeña en llamar nuestra atención con pequeños o grandes golpes de aldaba en nuestras puertas.

Leo tu anterior entrada y disfruto como un enano viendo a Pilar plenamente incorporada.

Y leo esta última y se me queda una pregunta que no me callo. ¿Crees que en esa lista de cosas por hacer, interesantes donde las haya, puede faltar una?.

Yo te sugiero, si te parece bien probarlo, un rato de no-hacer-nada. ¿Que cómo se hace eso?. Te explico: uno se pone como tu dices, en su sitio favorito, cómodo, en silencio, con o sin música, incluso con una copa a mano si le apetece. Sin libros, sin papel/pluma, sin interrupciones.

Y empezamos a ensayar aquello de que todo lo que venga nos cale, nos traspase, no se quede en nosotros. No nos pese.

Despues de algún entrenamiento, la experiencia resulta francamente apetecible.

Un fuerte abrazo Javier.

Javier dijo...

Manuel:

¿Tú crees que con mi edad se pueden aprender esas cosas? Imagínate que lo pruebo y me gusta. Y le cojo vicio. ¿Cómo voy a actualizar el blog? Y si no lo hago, Santiago me mata. Que me tiene esclavo de la escritura.

En fin, no es fácil, no es fácil....