sábado, 29 de noviembre de 2008

Alpha dog


Ayer me tocó "peli buena". Reconozco que ver a Bruce Willis en el reparto casi me desanima. Pero no sé porqué seguí adelante. Al principio estuve a punto de dejar de verla dos o tres veces. Porque era una película de treintañeros traficantes y drogadictos, porque sus personajes no tenían sentido y porque la estética de la película no me gustaba. Hijos de familias ricas, escenarios con casas de lujo, etc,etc.etc. Además, era estridente, ruidosa. En fin, todo apuntaba a que iba a abandonar. Pero seguí. Y entonces todo empezó a tomar cuerpo y sentido. La estética seguía sin gustarme pero los personajes se definían perfectamente. El uso de esa estética y de esa ambientación era necesaria para conseguir denunciar la estupidez de todos los que por allí pululan, la trágicas consecuencias a las que puede llevar el tipo de vida de hoy en día, marcado por el hiperconsumismo, y que afecta y es responsabilidad de padres, hijos, y hasta del Espíritu Santo. Y al final resulta que es la narración de un hecho real. Impresionante. Me ha encantado cómo el guionista lleva a los personajes por la senda trazada y les da una coherencia por sus hechos que ellos en sí mismos no tienen.

Fue una agradable sorpresa aliñada además con la alegría de ver que el Willis casi no sale.

1 comentario:

Pilar dijo...

Desde el sabado sin escribir es mucho para ti eh?? jajjaaj.
A ver si nos dejas algo más...
Besos