domingo, 10 de agosto de 2008

Pecados Capitales



Como siempre, voy buscando fuentes de inspiracion que me permitan redactar un nuevo relato. Una anécdota, una persona, un paisaje, una idea... y siempre sale algo. Pero ese algo, en innumerables ocasiones, no se refleja en papel. Tal vez porque queda flojo, porque le falta fuerza, porque no dice lo que yo quería expresar e incluso, muchísimas veces, porque soy incapaz de desarrollarlo. Así, casi cada día, tengo un proyecto de escritura que como veis através de mi blog, pocas veces, o casi ninguna, tiene un buen fin.


Pero como no pierdo la esperanza de que de repente aparezca esa idea o esa trama - esa que me lleva a desconectar del mundo y que durante un tiempo me mantiene aislado de todo, y que me obliga a levantarme de madrugada para escribir sin dejarme apenas tiempo para el sueño - sigo tratando de encontrar el inicio del hilo conductor.


Por eso hoy, que me he despertado un poco libidinoso, me he acordado del pecado. Sí, podría ser una buena idéa para un relato. Y buscando, buscando, he llegado hasta los pecados capitales. ¡Vaya fuente de inspiración! Como en la web hay de todo, he encontrado através de Wilkipedia la entrada a ellos. Os la copio y pego, porque creo que puede dar mucho juego. A mí ya me tiene pensando en una serie de siete relatos. (Anticipo que esto no quiere decir que sea seguro que me ponga a escribir o que lo lleve a buen puerto, pero abre posibilidades. ¡Que luego recibo un montón de e-mails diciendo que dónde están esos relatos y no me gusta defraudar a los lectores!).


Los Siete Pecados Capitales son una clasificación de los vicios mencionados en las primeras enseñanzas Cristianas católicas para educar e instruir a los seguidores sobre moralidad. La Iglesia católica romana divide los pecados en dos categorías principales: los "veniales", aquellos que son relativamente menores y pueden ser perdonados a través de cualquier sacramento de la Iglesia; y los "mortales", los cuales, al ser cometidos, destruyen la vida de gracia y crean la amenaza de condenación eterna a menos que sean absueltos mediante el sacramento de la confesión, o siendo perdonados después de una perfecta contrición por parte del penitente. Comenzando a principios del siglo XIV, la popularidad de los Siete Pecados Capitales como tema entre los artistas europeos de la época eventualmente ayudó a integrarlos en muchas áreas de la cultura y conciencia Cristiana a través del mundo.
Listados en el mismo orden usado por Gregorio I, el Magno (c.540(?)-604) en el siglo VI y después por Dante Alighieri en la Divina Comedia (c.1308-1321), los Siete Pecados Capitales son los siguientes:
Lujuria
Gula
Avaricia
Pereza
Ira
Envidia
Soberbia
Cada uno de los Siete Pecados Capitales tiene un opuesto correspondiente en las Siete Virtudes. Así mismo, el octavo pecado capital Vanagloria fue eliminado por Santo Tomás de Aquino.
La identificación y definición de los Siete Pecados Capitales a través de su historia ha sido un proceso fluido y, como es común con muchos aspectos de la religión, la idea de lo que cada uno de estos pecados envuelve ha evolucionado con el tiempo. Este proceso ha sido auxiliado por el hecho de que se hace referencia a ellos de una manera incoherente o codificada en la Biblia y como resultado, se han consultado otros trabajos literarios o eclesiásticos para conseguir definiciones de los Siete Pecados Capitales. Purgatorio, la segunda parte de la Divina Comedia, casi ha sido la mejor fuente conocida desde el Renacimiento (c.~1400), aunque muchas interpretaciones y versiones posteriores, especialmente denominaciones más conservadoras de los Protestantes Pentecostales, en vez han mostrado la consecuencia para aquellos que cometan estos pecados como un tormento eterno en el Infierno, en vez de la posible purificación a través de la penitencia en el Purgatorio.
En 2008 se ha publicado una actualización del concepto en los denominados siete nuevos pecados capitales, con una atención especial hacia los llamados pecados sociales.






Esto último de los pecados sociales lo pondré en cuarentena ya que soy un clásico, y estas "modernores" tengo que meditarlas bien.




Bueno, espero que me/nos sirva para escribir y para evitar el infierno.






3 comentarios:

Gloria dijo...

Un error tras otro, querido amigo. Mira que te lo tengo dicho, nada de airear la mesa de trabajo que se joroba todo. Está comprobado, los proyectos literarios no se cuentan hasta que no están terminados.
Como verás hoy estoy puñetera, me levanté perezosa porque anoche me dejé llevar de la gula con una cena exquisita y la lujuria me mantuvo despierta hasta el amanecer, eso me pasa por ser avariciosa y quererlo todo.
Ahora acabas de desatar mi ira con esa promesa de siete relatos que espero leer pronto. Me moriré de envidia el día que los vea publicados porque mi soberbia me dirá, con razón, que te debí robar la idea.
Visto lo visto, voy a ponerme a trabajar ( seguro que este debe ser uno de los pecados sociales)
Un abrazo y buen domingo
Gloria

Anónimo dijo...

No estaría mal: 7 escritores, siete relatos sobre los pecados capitales. Total, libro de 49 relatos con escritores que no se tiran de los pelos por trabajar juntos. Sería interesante.
7 visiones distintas de los pecados capitales.

Llevo todo el Domingo buscando información en internet. ya te contaré todo lo encontrado. Da para mucho.

Como siempre, eres capaz de sacarle punta a todo.
Un besazo.

Javier

Gloria dijo...

Me gusta la idea, yo quiero ser una de los siete. Cuenta conmigo. Al final va a ser todo un acierto.