miércoles, 13 de agosto de 2008

Envidia


Tal y como comenté en la anterior entrada, me he dedicado a la búsqueda de información sobre los pecados capitales. Y en efecto, el asunto no sólo no me ha defraudado sino que me ha hecho disfrutar mucho, dándome un montón de ideas para el primer relato de esta serie que voy a intentar preparar. De todas maneras, aunque no hubiera conseguido el fin último, sólo por la información que he recibido, ya vale la pena. Reconozco que en mi círculo me he puesto un poco pesado con este asunto porque me ha absorbido, convirtiéndome en monotemático, pero para eso están los amigos, para aguantarme un rato con estas locuras que me dan de vez en cuando. Y, entre nosotros, creo que ellos también han disfrutado aunque les cueste un poco reconocerlo.
El primer pecado capital sobre el que he trabajado ha sido la envidia. Como siempre, vayamos al diccionario de la Real Academia, dice así:
(Del lat. invidĭa).
1. f. Tristeza o pesar del bien ajeno.
2. f. Emulación, deseo de algo que no se posee.

La palabra envidia proviene del vocablo latino ‘invidere’ que significa “mirar con malos ojos”.

Uno de los aspectos que más me han llamado la atención sobre este sentimiento – digo sentimiento porque la palabra pecado tiene unas implicaciones religiosas que, para mí, limitan las perspectivas - es la cercanía del objeto de la envidia. Porque la envidia además de sentimiento supone acción.
Como dice Elena Ochoa: ““Cuando alguien como nosotros logra con éxito lo que habíamos depositado en el baúl de los sueños, cuando otro consigue aquello a lo que habíamos renunciado, nuestro ego a veces no puede soportarlo, sobre todo si ese alguien, ese otro, está cerca en el tiempo, en el espacio, en edad, en reputación, en nacimiento. Es decir, si es el hermano, el vecino, el amigo, el colega, el conocido” Y esto destapa el sufrimiento o la furia del envidioso pues estropea y, en ocasiones, anula completamente el placer de la admiración, el gozo de la amistad, la utilidad del compañerismo y la solidaridad, el júbilo por los logros de otros, la contemplación de la belleza, de la habilidad, del ingenio y, también a veces, el simple deseo de emular al mejor.

Como no soy experto en estos temas, os dejo un par de direcciones en las que podréis leer algunos artículos que me han gustado mucho. Amenos e interesantes. Destaco el articulo de Alfonso Fernandez Tresguerres http://www.nodulo.org/ec/2003/n012p03.htm a quien por cierto, guardo en mi lista de direcciones porque creo que voy a disfrutar mucho leyendole. Ya me contaréis.
(Psicología de la envidia por el Dr. Cecilio Paniagua) http://www.larebotica.es/larebotica/secciones/expertos/envidia/index.html

Ya que descubrir al envidioso no siempre es fácil, ahí os dejo la posibilidad de hacer algún test para ver hasta qué punto tenemos este problema. http://www.portalmix.com/comoeres/test10.shtml



Claro, que también se puede recurrir a la música http://www.enplenitud.com/nota.asp?articuloID=10758

E incluso a métodos alternativos, si el caso ya tiene poco remedio.
Rituales para protegerse de la envidia http://www.femenino.info/23-07-2008/trucos/rituales-para-alejar-la-envidia

Conjuros contra le envidia http://www.brujasweb.com/2008/06/conjuro-contra-la-envidia/


Y una vez curado, ¿qué mejor que dedicarse a hablar de la envidia con plena libertad? Ahí dejo unos enlaces a ¿”tags”? sobre la envidia
http://es.wordpress.com/tag/envidia/
http://www.blogalaxia.com/tags/envidia


Claro que siempre viene bien alguna frase hecha o refrán para revestir el conocimiento que tenemos sobre este asunto
http://www.proverbia.net/citastema.asp?tematica=321
http://www.citalandia.com/frases_celebres/envidia/
http://es.wikiquote.org/wiki/Envidia

Así que hemos conseguido conocer la envidia, detectarla, curarla, y casi, casi, dar cursos sobre ella. Podemos pues ir a descansar contentos. Pero antes de dormir, sería bueno hacerlo con alguna lectura interesante. ¿Qué tal unos cuentos sobre la envidia?
http://cuentosparadormir.com/valores/cuentos-de-envidia



¡Que los disfrutes! Espero que dentro de poco puedas leer uno mío sobre la envidia.

3 comentarios:

filomeno2006 dijo...

Brillantísima Doctora Orensana Elena Ochoa

Anónimo dijo...

es muy duro ser portugués en españa

Anónimo dijo...

"es duro ser gallego en españa"